La relación entre la frecuencia cardíaca y la agresividad de una persona


Si bien es cierto que muchos de los factores asociados con la violencia son coyunturales, tales como el medio donde el individuo vive, su nivel educativo, desigualdad, pobreza, etc. También existen características biológicas que lo predisponen, una de ellas es la frecuencia cardíaca.


violencia

Un reciente estudio publicado en el "International Journal of Epidemiology" ha encontrado una fuerte relación entre la frecuencia cardíaca en reposo (FCR) y un comportamiento más violento.
Investigadores de la Universidad de Cambridge midieron la FCR en más de 3 mil niños y adolescentes de ambos sexos en la ciudad de Pelotas, una metrópoli relativamente pobre enclavada en una de las zonas más ricas de Brasil. Dicha ciudad tuvo en 2011 una tasa de homicidios de 19 por cada 100 mil habitantes, una cifra casi 20 veces mayor que la de países como Inglaterra o Suecia.


La frecuencia cardíaca en reposo (FCR) son los latidos del corazón por minuto después que la persona esté 10 minutos sentada y en total tranquilidad.

Los investigadores evaluaron los comportamientos criminales de los jóvenes encuestados mediante la verificación de antecedentes penales. Se consideró como una conducta violenta si el individuo poseía algún antecedente por determinados delitos, estos eran: amenazas personales, robos, asaltos, secuestros, asesinatos, violaciones y otros actos menos frecuentes.


Los resultados

Para el caso de los varones, ya a partir de los 11 años había una clara relación entre la FCR y la participación en crímenes violentos. A partir de los 15 años aquellos que tenían una FCR de entre 59-65 latidos por minuto, tenían el doble de probabilidades de cometer delitos violentos, que los varones que tuvieron una FCR de alrededor de 90-92 latidos por minuto.
Las mujeres con una FCR inferior tenían más del doble de probabilidades de haber cometidos hechos violentos que las mujeres con una FCR alta.

¿Por qué la FCR está vinculada con la conducta violenta? Una teoría es que una FCR baja puede estar asociada a mayores niveles de testosterona, lo que puede dar lugar a un comportamiento más agresivo de la persona. Otra teoría es que una FCR baja es un signo de falta de miedo, y los individuos que carecen de miedo generalmente son propensos a cometer acciones más osadas.

Es sorprendente que una característica física como la FCR pueda tener una relación tan clara con el comportamiento violento, tanto para mujeres y hombres. Asimismo, los autores del estudio dicen que si bien estos hallazgos pueden ser muy interesantes, no creen que puedan existir, al menos por ahora, implicaciones directas para la práctica, ya que el nivel de conocimiento actual sobre los mecanismos implicados son especulativos, y no permiten ir mucho más allá.

Aún así, el estudio proporciona un panorama claro de que si queremos entender determinados problemas sociales como la delincuencia y el comportamiento antisocial, debemos mirar tanto las causas externas (contextos sociales) como factores internos (psicológicos y biológicos) para obtener conclusiones más acabadas de la realidad.


Referencia:
http://ije.oxfordjournals.org/content/early/2016/01/28/ije.dyv340



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