Sonambulismo: ¿Por qué el cerebro entra en ese estado?


Las investigaciones muestran que aproximadamente el 4% de las personas adultas han tenido experiencias de sonambulismo. De hecho, esta condición está en aumento, en parte debido al crecimiento en el uso de medicamentos para conciliar el sueño.


Sonambulismo

La mayoría de las veces, los episodios de sonambulismo son inofensivos, tomemos el ejemplo de Lee Hadwin, un londinense cuyo talento artístico parece aflorar en ese estado.
Pero a veces, por supuesto, es peligroso. Los sonámbulos están en un estado irracional durante el cual podrían dañarse a sí mismos o a otros. Algunos ejemplos extremos incluyen el caso de la adolescente inglesa que en 2009 cayó ocho metros por la ventana de su dormitorio, o el caso de Kenneth Parks en Toronto, quien en 1987 condujo 23 km en estado de sonambulismo y asesinó a su suegra. Parks cometió dicho crimen a pesar de tener una buena relación con la víctima y sin una motivación aparente.


¿Por qué algunas personas entran en este estado?

Ocurre que regiones primitivas del cerebro involucradas en las respuestas emocionales (en el sistema límbico) y en actividades motoras complejas (dentro de la corteza) permanecen en estados activos que son difíciles de distinguir de la vigilia. Dicha actividad se caracteriza por patrones de ondas alfa detectados durante grabaciones con electroencefalograma (EEG). Al mismo tiempo, las regiones de la corteza frontal y del hipocampo que controlan la racionalidad y la memoria permanecen en estado latente e incapaces de llevar a cabo sus funciones típicas, manifestando un patrón de onda delta visto durante el sueño clásico.


El sonambulismo es un estado en el cual el cerebro no cumple completamente la transición del sueño a la vigilia, esencialmente queda atrapado en un limbo sueño-vigilia en el cual el cerebro no ejerce su control normal sobre los sistemas límbico y motor. Por tanto, el comportamiento queda regulado por una especie de sistema de supervivencia, como el que se activa durante la “lucha o huida”.

¿Por qué el cerebro funciona de esa manera?

¿Por qué un cerebro puede caer en un estado que no representa ni la vigilia ni el sueño? El sueño reparador es necesario ¿no sería más beneficioso si el cerebro se volviera totalmente "comatoso" para alcanzar el tan esencial descanso?
Cuando uno considera a nuestros antepasados lejanos, las respuestas comienzan a tomar forma. Durante siglos, la seguridad de nuestros ancestros durante la noche estaba comprometida, durmiendo en lugares extremadamente peligrosos, una situación muy diferente a la actualidad donde la mayoría de la gente pernocta en espacios seguros.

Otras especies emplean estas estrategias también. A muchos nos habrá pasado de acercarnos a un animal dormido y que de de repente reaccione vertiginosamente. Como si estuviera preparado para una rápida acción. De hecho, muchos animales pueden mantener la actividad cerebral necesaria para sobrevivir durante el sueño. Por ejemplo, algunas especies de pájaros vuelan por días, incluso meses, y mantienen el vuelo durante el sueño, mientras viajan distancias extensas.


Este fenómeno se observa en los seres humanos también. En la primera noche en un nuevo ambiente, la investigación ha demostrado que un hemisferio de nuestro cerebro permanece más activo que el otro durante el sueño, esencialmente manteniendo un "modo vigilia", capaz de responder a sonidos desconocidos, potencialmente peligrosos.

Los científicos están de acuerdo en que la actividad en áreas relacionadas con los sistemas motor y límbico puede ocurrir durante el sueño. De hecho, estas áreas han demostrado tener bajos umbrales de activación. Esta característica es considerada como un rasgo adaptativo, una bendición para la supervivencia. Pero en el caso concreto del sonambulismo, este sistema es claramente disfuncional y hace que un desencadenante externo que normalmente produciría una pequeña excitación, inicie una singular estimulación en determinadas áreas en el cerebro.



¿Por qué una persona permanece en una relación de pareja insatisfactoria?


A pesar de no sentirse satisfecha con su pareja, mucha gente permanece en dicha relación, veamos que dicen algunas investigaciones.


pareja

La investigación puede ayudar a explicar la tendencia a iniciar y luego a mantener relaciones con parejas que no satisfacen nuestras necesidades. Incluso aunque dicho vínculo pueda implicar trato abusivo. Algunos estudios pueden aclararnos por qué permanecemos en dicho compromiso.


1.) ¿Podemos estar satisfechos con relaciones insatisfactorias?

En investigaciones recientes que exploraron las decisiones de mujeres sobre si permanecer o dejar una relación, el factor determinante más importante para permanecer era la satisfacción de la relación (Edwards, 2011). Si bien esto es más común en mujeres, también se puede observar en hombres. ¿Cómo podemos estar conformes con relaciones insatisfactorias? Algunos individuos, especialmente aquellos con baja autoestima o aquellos que se perciben como poco atractivos, tienen bajos "niveles de comparación". Su nivel de comparación se puede considerar como sus "criterios", o lo que espera recibir de una relación. Los individuos con bajos niveles de comparación no esperan muchos beneficios de dicho vínculo. Si usted tiene un nivel de comparación bajo, puede mantener una mala relación porque sus expectativas se están cumpliendo. Los individuos con baja autoestima son más propensos a involucrarse en relaciones de menor duración, y experimentan una mayor disminución de la autoestima cuando terminan sus relaciones (Luciano y Orth, 2017). Del mismo modo, las personas (de ambos sexos) que experimentaron abuso de niños, reportan más satisfacción con relaciones de menor calidad (Edwards, 2011).


2.) Un cambio en las prioridades

Uno de los factores que ayuda a mantener una relación son las "ilusiones positivas" sobre nuestra pareja. Se refiere al hecho de que tendemos a ver a nuestra pareja de manera más positiva, a veces de una forma poco realista (Morry, 2010). Tanto en las parejas homosexuales y heterosexuales, quienes ven a sus parejas de manera más positiva también reportan más satisfacción en la relación. ¿Cómo podemos ver a nuestros compañeros positivamente cuando estamos en una relación indeseable? La investigación muestra que valoramos las características positivas que nuestras parejas muestran más que otras particularidades (Fletcher, 2000). Por ejemplo, si nuestra pareja es generosa pero no muy reflexiva, podemos llegar a valorar la generosidad más que la reflexión en el curso de la relación. Cuando nuestras parejas revelan características negativas, podemos restar importancia a esas características y mejorar la significación de los rasgos positivos que nuestros compañeros poseen.


3.) Alternativas de baja calidad

Si usted está en una relación indeseable, podría considerar alternativas a dicha situación, pero si percibe alternativas de menor calidad, es más probable que se quede, incluso en una relación insatisfactoria. Investigaciones recientes muestran que percibir alternativas pobres aumenta la probabilidad de quedarse con una pareja indeseable y que, especialmente las mujeres con baja autoestima, perciben menos alternativas deseables a sus relaciones actuales (Edwards, 2011). De igual modo, el divorcio es más común en los países donde las mujeres logran mayor independencia económica, lo que sugiere que las mujeres tienen más probabilidades de divorciarse si tienen los medios económicos para vivir independientemente.


4.) Manipulación

Si su pareja es consciente de que usted desea dejar la relación, él o ella puede usar diferentes métodos de manipulación para forzarle a permanecer. La manipulación emocional, como el desprecio, la degradación, o incluso amenazas de violencia contra futuras parejas, puede ser usada para mantener la relación actual (Buss y Shackelford, 1997). Los hombres con menor autoestima, así como los hombres que son menos atractivos físicamente, son más propensos a usar la manipulación para evitar que sus parejas los abandonen (Buss y Shackelford, 1997). El abuso emocional o la intimidación con violencia física son fuertes disuasores para aquellos que buscan no ser abandonados por sus parejas. Las investigaciones sugieren que las mujeres que están psicológicamente angustiadas sienten que no tienen la capacidad de dejar a sus parejas (Edwards, 2011).


5.) Inversión

Otros obstáculos importantes para dejar una mala relación incluyen nuestras inversiones compartidas con nuestra pareja (Adams, 1965). Invirtiendo mucho tiempo en una relación o compartiendo inversiones, como un hogar o hijos, hace que las parejas tengan más probabilidades de permanecer juntas. Cuando ya hemos invertido demasiado tiempo, esfuerzo o recursos en una relación, muchos de nosotros continuamos esa inversión, incluso cuando puede que no sea lo mejor para nosotros; Estamos sesgados para continuar relaciones infelices una vez que hemos invertido en ellas. Estos autores también explican que al tomar decisiones de relación, a menudo nos basamos en las emociones más que en la deliberación racional.


6.) Amor

En cuanto al amor, los investigadores distinguen básicamente entre tres componentes diferentes: el componente cognitivo (pensamientos), el componente afectivo (sentimientos) y el componente conductual (acción). Con frecuencia estos componentes no están alineados entre sí. Por ejemplo, en el caso de una mala relación, los pensamientos pueden ser negativos, diciéndose que su pareja no es buena para usted, pero sus sentimientos pueden ser positivos. Podemos seguir amando a nuestros compañeros, aunque reconocemos conscientemente que estamos involucrados en malas relaciones. La investigación determina que es posible que coexistan fuertes sentimientos positivos y negativos hacia una pareja (Zayas, 2015).


Referencias:
Edwards 2011, http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0886260510369131
Luciano y Orth, 2017, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27379474
Morry 2010, http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00224540903365471
Fletcher 2000, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11138762
Buss y Shackelford 1997, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9107005
Adams 1965, http://www.sciepub.com/reference/3184
Zayas, https://pubpeer.com/publications/809425A1D7C2B9BC03A1C5BD7B6CEE



El cerebro se adapta a la vida moderna de una manera notable


Muchas veces hemos escuchado, por ejemplo, ante un hecho de violencia incalificable llevado a cabo por seres humanos, que poco o nada ha cambiado en el cerebro desde que el hombre abandonó las cavernas, es decir, que cognitivamente hablando seguimos siendo seres primitivos ataviados en ropas modernas.


cerebro

Si bien en determinados hechos nuestro "cerebro primitivo" puede ejercer influencia, la idea general de que los humanos son seres mal adaptados para la vida moderna es exagerada. Por ejemplo, hace 10 mil años el hombre experimentó cambios genéticos para desarrollar tolerancia a la lactosa, para de esa forma poder digerir la leche de vaca.
Asimismo, las poblaciones del norte de Europa evolucionaron hacia una piel más pálida debido a una luz solar menos intensa, ya que necesitaban menos melanina para protegerse del sol, esto produjo cambios genéticos para que sus cuerpos pudieran maximizar la producción de vitamina D (que producimos con la exposición al sol), que además, era muy deficiente en una dieta basada en cereales.

Sin embargo, estos casos de adaptación basados en genes no han sido tan comunes. Son las transformaciones de la biología cerebral en respuesta a condiciones ambientales cambiantes, las más impresionantes.


Domesticación de perros, pérdida de audición y ganancia de CI

Un cambio profundo en las vidas de nuestros antepasados fue la domesticación de perros para la caza, esto ayudó a detectar animales a gran distancia. Los perros tienen una audición fantásticamente sensible. Cuando fueron domesticados, hace unos 50 mil años, paralelamente, hubo una disminución en la capacidad auditiva humana. Tan sustanciales fueron esos cambios que permitió que áreas sensoriales del cerebro se encogieran lo suficiente como para que el cambio fuera visible en los cráneos de aquella época (2).

Experimentos con perros revelaron que si los animales son criados en entornos más cognitivamente estimulantes, su cerebro crecerá ligeramente. Fenómenos similares se aplican a los seres humanos: a medida que las economías se desarrollan y nuestros entornos físicos y sociales crecen y se hacen más complejos, las puntuaciones de CI aumentan, un fenómeno conocido como efecto Flynn.

Por ejemplo, el cerebro de un lector funciona muy diferente al cerebro de alguien que nunca aprendió a leer. Del mismo modo, aprender a tocar un instrumento musical altera la forma en que el control de los dedos está representado en la corteza motora. Una investigación ha demostrado que los taxistas de Londres, que deben dominar los itinerarios por las calles de esta gran ciudad, utilizan más energía en su amígdala.


Cada uno de estos fenómenos muestra que el cerebro se adapta a nuestras actividades rutinarias de manera admirable. Por supuesto, estos cambios cerebrales son sólo un aspecto de cómo nos ajustamos para encajar en la vida moderna.

Adaptaciones sociales

Entre muchos animales que son sociales, los machos experimentan un equilibrio entre la progenie y el cuidado parental. En el caso de las golondrinas, los machos físicamente atractivos (que poseen largas colas bifurcadas simétricas) dedican menos tiempo a cuidar a la descendencia y más tiempo a buscar nuevas parejas.

Entre los seres humanos, este equilibrio se desarrolla de muchas maneras diferentes. Para los estudiantes universitarios, hay una relación entre el tiempo dedicado a estudiar y el tiempo dedicado a la diversión.

En las últimas décadas, en particular los estudiantes varones, han hecho hincapié en la diversión por sobre el estudio, con la consecuente disminución de títulos universitarios, que ahora son muy inferiores a los de las mujeres.

Por supuesto, muchas explicaciones se han ofrecido debido a la baja en el rendimiento académico masculino, algunos científicos lo conectan con el comportamiento sexual. Es que esto podría deberse al gran aumento en las relaciones sexuales entre personas solteras, facilitado por el uso generalizado de anticonceptivos eficaces, entre otros factores.

La existencia de un gran número de mujeres solteras sexualmente activas significa que los hombres no tienen que casarse para disfrutar de una vida sexual satisfactoria, como había ocurrido en generaciones anteriores. Entonces, ¿por qué trabajar duro en desarrollar una carrera para hacerse deseable para el matrimonio, si ahora es posible atraer a parejas sexuales fácilmente?

Al mismo tiempo que el esfuerzo académico masculino está disminuyendo, el rendimiento femenino ha aumentado. Evidentemente, ellas ya no pueden confiar en los hombres para obtener ingresos. De esta forma, tanto mujeres como varones van ajustando su comportamiento, para adecuarse a los cambios adaptativos que se producen con el tiempo. Lo mismo ocurre con las sociedades.

Los seres humanos cambiamos adaptativamente para coincidir con el entorno social del momento, no hay duda de que lo hacemos. Por lo tanto, la repetida afirmación de que los humanos modernos son seres de las cavernas elegantemente vestidos, es equivocada.



Los hijos únicos tienden a ser más creativos pero menos sociables


Hasta ahora, pocos estudios se han centrado en como los diferentes entornos familiares influyen en el desarrollo estructural del cerebro del niño y si ciertos rasgos del comportamiento están influenciados por el hecho de ser hijo único o no.


hermanos

Existen algunas razones de sentido común para pensar que vivir sin hermanos podría tener consecuencias psicológicas significativas, después de todo, es probable que los hijos únicos reciban más atención de sus padres que los niños con hermanos. Además de la experiencia social que se deriva de compartir, jugar y competir con hermanos y hermanas.

Un reciente estudio para investigar esto, publicado en la revista "Brain Imaging and Behavior", fue realizado en China, donde el programa de planificación familiar de un solo hijo del gobierno ha llevado a que exista una enorme cantidad de hijos únicos. El profesor Junyi Yang (Universidad de Tongji, Shanghai) y un grupo de colegas escanearon los cerebros de cientos de estudiantes universitarios, aproximadamente la mitad de los cuales eran hijos únicos. Los investigadores pusieron a prueba ciertos atributos de los participantes, como su personalidad, creatividad e inteligencia.
En general, los hijos únicos superaron a los participantes con hermanos en creatividad, pero puntuaron más bajo en amabilidad y empatía, diferencias psicológicas que parecían coincidir con disparidades estructurales relevantes en sus cerebros.


La investigación

La prueba de creatividad (Test de Torrance) hizo a los participantes realizar distintos ejercicios, como inventar usos raros para cajas de cartón, mejorar el diseño de un elefante de juguete y pensar en las consecuencias de un escenario imaginario. La personalidad se evaluó utilizando un cuestionario bastante estándar. Y el escáner de imágenes cerebrales se utilizó para buscar diferencias en el volumen de materia gris en áreas específicas del cerebro que los investigadores pensaron que podrían ser relevantes sobre la base de investigaciones anteriores.

El desempeño superior de los hijos únicos en las tareas de creatividad se correlacionó con el hecho de tener, promedialmente, más materia gris en el giro supramarginal de sus cerebros, que los participantes con hermanos (incluso después de factorizar las diferencias de grupo en temas como ingresos familiares y educación de los padres). Esta es una región en el lóbulo parietal que está vinculada a la flexibilidad mental y la imaginación. También en este estudio se verificó (a través de todos los participantes) que el volumen de materia gris en esta región del cerebro está correlacionado con las puntuaciones de creatividad.
Los investigadores especularon que la superioridad en la creatividad de los hijos únicos puede estar relacionada con un mayor contacto con sus padres y, tal vez, con mayores expectativas por parte de éstos.

En cambio, los hijos únicos obtuvieron una puntuación más baja en amabilidad y empatía, rasgos especialmente asociados con el afecto y la preocupación por los demás. Esto parecía estar relacionado con el hecho de que tenían, en promedio, menos materia gris en la corteza prefrontal medial, una región en la parte frontal del cerebro que se sabe que está involucrada con el pensamiento sobre sí mismo en relación a los demás. Los investigadores especularon que esto podría explicarse debido a que los hijos únicos reciben más atención y elogios por parte de padres y otros miembros de la familia, y que además, tienen una cierta falta de práctica social, más frecuente en niños con hermanos.

Estos hallazgos pueden sugerir que el entorno familiar (en este caso, un niño sólo frente a un niño con al menos un hermano) puede desempeñar un papel importante en el desarrollo del comportamiento y la estructura cerebral de los individuos.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s11682-016-9530-9



10 situaciones en las que asumimos que los niños se portan mal, pero puede que no sea el caso


Cuando reconocemos los comportamientos complejos de los niños, como reacciones naturales a condiciones del entorno, a fases del desarrollo o a nuestras propias acciones, nos permitirá responder de manera proactiva y con más compasión.


niña pintando pared

Muchos de los llamados comportamientos "traviesos" son, en realidad, parte del normal desarrollo de la infancia. Aquí vemos diez posibles escenarios en los que podemos asumir que los niños están actuando en forma indisciplinada, pero que puede no ser así.


1.) Los niños no controlan bien sus los impulsos

Seguramente, alguna vez le dijo a su hijo: "¡No tires eso!" Y simplemente lo ha tirado. La investigación sugiere que las regiones cerebrales involucradas en el autocontrol no maduran completamente hasta el final de la adolescencia, lo que explica por qué el autocontrol no está desarrollado a esa edad. Una reciente encuesta reveló que muchos padres creen que los niños pueden hacer cosas en edades muy tempranas. Por ejemplo, el 56% de los padres considera que los niños menores de 3 años deben resistir el deseo de hacer algo que les está prohibido. Pero la realidad marca que la mayoría de los niños no dominan esta habilidad hasta los 3 años y medio. Recordar que los niños no siempre pueden manejar los impulsos porque sus cerebros no están completamente desarrollados.


2.) Falta de tiempo y sobreestimulación

El cumplimiento de horarios, la sobreestimulación y el agotamiento son características de la vida familiar moderna. En muchos casos, el estar "siempre apurado" o "no tener tiempo" es una particularidad de los padres actuales. Kim John Payne, experto en relaciones humanas, argumenta que los niños experimentan una "reacción de estrés acumulado" al estilo de vida agitado de los padres. Afirma que los niños necesitan toneladas de "tiempo de inactividad" para equilibrar el "su tiempo". Cuando los padres dejan de correr y generan un montón de tiempo "tranquilo" (situaciones de juego y descanso) el comportamiento de los niños tiende a mejorar notablemente.


3.) Condiciones básicas

¿Alguna vez has estado enfadado porque tienes hambre o molesto debido a la privación de sueño? Los niños pequeños también se ven afectados por las "condiciones básicas" de estar cansados, hambrientos, sedientos o enfermos. La capacidad de los niños para manejar las emociones disminuye considerablemente cuando están cansados. Muchos padres también notan un cambio brusco en el comportamiento de los niños aproximadamente una hora antes de las comidas, también cuando se despiertan por la noche, o si están sufriendo una enfermedad. Los niños no siempre pueden comunicarse o "ayudarse a sí mismos" como comer algo, beber agua, calmar un dolor o tomar una siesta como hacen los adultos.


4.) Expresión de sentimientos

Como adultos, nos han enseñado a domar y ocultar nuestras emociones fuertes, a menudo desplazándolas o tratar de distraernos de ellas. Los niños no pueden hacer eso todavía. Janet Lansbury, educadora de primera infancia, tiene una frase para cuando los niños muestran emociones en forma enérgica como gritar o llorar. Ella sugiere que los padres "dejen que los sentimientos se manifiesten" y no reaccionar o castigar a los niños cuando expresan sus emociones de esa manera.


5.) Necesidad de desarrollo de movimiento

"Siéntate", "deja de perseguir a tu hermano alrededor de la mesa", "deja de saltar en el sofá". Los niños tienen una gran necesidad de desarrollar mucho movimiento. Tienen una tremenda necesidad de pasar tiempo fuera, en los parques, montar triciclos, jugar, saltar y de hacer carreras alrededor de los muebles de la casa. En lugar de llamar a un niño "desobediente" cuando está actuando con mucha energía, puede ser mejor organizar una salida al patio o un paseo por el parque.


6.) Afán de independencia

Una discusión común entre padres e hijos es sobre la vestimenta, por ejemplo, que el niño quiere usar pantalones cortos cuando la madre le dice que la temperatura requiere usar pantalones largos. Los adultos deben saber que los niños (ya en edad preescolar) toman iniciativas y llevan a cabo sus propios planes. A pesar de que esto pueda resultar molesto, están haciendo exactamente lo que se supone que deben comenzar a hacer a esa edad: llevar a cabo sus propias ideas, tomar sus propias decisiones y comenzar a actuar como personas independientes.


7.) La otra cara de las fortalezas

Todos tenemos nuestros puntos fuertes, pero a veces, estas mismas fortalezas nos hacen tropezar. Por ejemplo, podemos ser muy intuitivos y sensibles pero esto puede hacer que absorbamos los estados de ánimo negativos de otras personas. Los niños son similares, ellos pueden ser cautelosos y seguros pero resistirse a nuevas actividades (negarse a ir a algún lugar), pueden ser obedientes pero pueden negarse a comer determinada comida. Los niños viven el momento, no son tan organizados (por ejemplo, cuando el piso de su dormitorio se cubre de juguetes a pesar del rezongo de los padres). Reconocer cuándo los comportamientos difíciles son la otra cara de sus fortalezas puede ayudarnos a reaccionar con más comprensión.


8.) Necesidad de juego

El niño quiere pintarle la cara con un bolígrafo, quiere que le persiga o coloca los zapatos de papá en lugar de los de la madre. Algunos de estos comportamientos son, en realidad, "ofrecimientos" para que usted juegue con ellos. Ellos se deleitan con la conexión que proviene de la risa compartida o de la novedad y la sorpresa. Jugar a menudo toma tiempo extra, y por lo tanto, a veces se interpone en los calendarios de los progenitores. Cuando los padres construyen un montón de tiempo de juego en el día, los niños no necesitan "mendigar" que sean atendidos y tienden a hacer menos "acciones" de este estilo.


9.) Reacción al estado de ánimo de los padres

Múltiples estudios de investigación sobre el contagio emocional han encontrado que sólo se necesitan segundos para que las emociones como el entusiasmo y la alegría, así como la tristeza, el miedo y la ira, pasen de persona a persona, y esto ocurre a menudo sin que nadie se dé cuenta. Los niños especialmente recogen el estado de ánimo de sus padres. Si los padres están estresados, angustiados o siempre al borde de la frustración, los niños absorben estos estados de ánimo, incluso a menudo los emulan.


10.) Respuesta a límites inconsistentes

En un paseo usted compra a su hijo alguna golosina. Al día siguiente su hijo le pide lo mismo y usted le responde, "No, que te va a quitar el hambre para la cena", y el niño grita y se queja. Una noche lees a tu hijo cinco cuentos, pero al siguiente insistes que sólo tienes tiempo para leer uno, y el niño pide por más. Cuando los padres son inconsistentes con los límites, esto naturalmente provoca la frustración del niño e invita a quejarse, llorar o gritar. Al igual que los adultos, los niños quieren (y necesitan) saber qué esperar. Cualquier esfuerzo para ser consistente con límites y rutinas mejorará apreciablemente el comportamiento de los niños.



El efecto que la cinta de correr ocasiona en nuestra percepción


Cualquier persona que haya caminado o corrido en una cinta, probablemente haya tenido una experiencia perceptiva extraña después de bajarse de la misma. Por un momento sentimos como que estamos avanzando más rápido de lo que realmente lo hacemos.


cinta correr

Dicha ilusión, que es especialmente llamativa para quienes utilizan por primera vez una cinta de correr, fue documentada científicamente en un artículo de 'Nature' hace 20 años. Desde entonces, los científicos han llegado a comprender mejor lo que está ocurriendo en nuestra visión y cerebro.

Esto tiene que ver con el desajuste en el flujo óptico: la velocidad a la que el mundo visual está pasando (que es cero cuando estamos haciendo ejercicio en una cinta) y la actividad locomotora, ya sea caminar o correr.


Esencialmente el cerebro tiene que realizar una recalibración perceptiva. Por lo general, cuando se camina normalmente, el mundo visual se mueve a un ritmo predecible que depende de nuestra velocidad. Pero en la cinta de correr esta relación se desacopla. En este caso, el cerebro se recalibra y ahora tiende a percibir que para experimentar un flujo óptico igual a cero hay que caminar o correr a cierta velocidad.

Una forma en que esto se puede manifestar es lo que hicieron unos investigadores de la Universidad de Virginia. Solicitaron a un grupo de estudiantes que corran unos 20 segundos en una cinta, posteriormente les vendaron los ojos y les pidieron que corran un par de minutos más. Por último, también con los ojos vendados, los bajaron de la cinta y les solicitaron que corrieran, pero sin moverse del lugar. El resultado fue que corrían hacia adelante sin darse cuenta. Es que la venda les impidió recalibrar de nuevo la nueva realidad y el cerebro siguió actuando como si tuviera que correr para permanecer inmóvil.

El estudio publicado en la revista "Psychonomic Bulletin" también aborda la cuestión de la medida que utiliza el cerebro para calibrar el movimiento con el flujo óptico. Digamos que usted está caminando a 5 kilómetros por hora en la cinta. El cerebro se recalibra, ahora está calculando que este acto de caminar da como resultado un flujo óptico igual a cero. Pero ¿Cómo mide esto el cerebro, por velocidad o por esfuerzo?


Un nuevo estudio

Los investigadores Jonathan Zadra y Dennis Proffitt, probaron esto pidiendo primero a 41 estudiantes que caminaran en el lugar con los ojos vendados durante veinte segundos, esto era para obtener un sentido básico de cuánto se movían hacia adelante involuntariamente con los ojos vendados. A continuación, se quitaron la venda de los ojos y pasaron diez minutos caminando a 5 km/hora en una cinta. La mitad de ellos hizo esto en una caminadora sin inclinación, la otra mitad caminó a la misma velocidad, pero en una cinta con una inclinación de diez grados. Finalmente, se bajaron, volvieron a colocarse la venda y probaron otros 20 segundos marchando en el lugar.

Ambos grupos de estudiantes mostraron una desviación en el flujo óptico después de estar en la cinta en comparación con caminar en el piso, pero los estudiantes que habían estado en la cinta inclinada mostraron significativamente más desvío. Esto sugiere que al recalibrarse los efectos del flujo óptico a cero en una caminadora, nuestro cerebro también tiene en cuenta la cantidad de esfuerzo. Si nuestro cerebro se hubiese basado sólo en la velocidad, entonces los dos grupos deberían haber mostrado la misma cantidad de desvío.

Un segundo estudio descartó la posibilidad de que pudiera haber alguna otra explicación más mecánica, por ejemplo, que el caminar inclinado afecte los músculos y las articulaciones de alguna manera, y esto afecte entonces la recalibración.
Todo el procedimiento se volvió a repetir, pero con los estudiantes llevando gafas de realidad virtual en la cinta de correr, para inducir el flujo óptico artificial (la pantalla mostraba las calles con igual inclinación a medida que caminaban). Ahora los efectos desaparecieron, tanto para los que habían estado en una cinta plana como los que estaban en una caminadora inclinada. Esto confirma que la mayor desviación mostrada por los que caminaron inclinado en el primer experimento, seguramente se deba a una recalibración del flujo óptico, teniendo en cuenta el mayor gasto energético.

La vida cotidiana está llena de efectos como este, que de repente nos empujan a reflexionar sobre el extraordinario trabajo inconsciente que nuestros cerebros hacen para ayudarnos a movernos con seguridad por el mundo físico.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.3758/s13423-016-1017-6



¿Por qué preferimos no saber si algo malo nos va a suceder?


Los humanos somos seres hambrientos por descubrir, y nada tiene más fascinación que el futuro. En otras épocas, buscábamos respuestas a través de la adivinación, en cambio ahora, la ciencia puede pronosticar eventos significativos de nuestras vidas, por ejemplo, la aparición de algunas enfermedades.


ignorar

Pero el hecho de que algunas personas prefieren no saber, incluso cuando dicha información es accesible y podría tener gran influencia en sus vidas, ha animado a los científicos a tratar de trazar los límites de nuestro afán por el conocimiento.


Un reciente estudio en 'Psychological Review' sugiere que es el miedo a lo que podríamos descubrir -y desear que nunca hubiéramos sabido- lo que a menudo nos lleva a ignorar deliberadamente el futuro.


La investigación

Gerd Gigerenzer, Director del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, y Rocío García-Retamero de la Universidad de Granada, investigaron muestras representativas a nivel nacional de personas de Alemania y España acerca de si estarían dispuestos a conocer la fecha o la causa de su muerte, o si su matrimonio terminaría en divorcio. Así como información relacionada con eventos futuros positivos, como saber el sexo de un hijo por nacer.


Mientras que las investigaciones anteriores con personas con mayor riesgo de enfermedades específicas señalaban índices de ignorancia deliberada entre el 10 y el 30%, las tasas aquí fueron mucho más altas. Cerca del 90% de los participantes dijeron que preferirían no saber sobre futuros eventos negativos (esto tendía a generalizar: una persona que no quería saber sobre un resultado negativo, por lo general decía que no quería saber nada acerca de otros eventos).
Las tasas de ignorancia deliberada también fueron altas para las situaciones positivas, pero más variables: por ejemplo, sólo un tercio de los participantes dijeron que no querían saber el sexo de su hijo, en comparación con tres cuartas partes que preferían no saber el resultado de un partido de fútbol que se estaba disputando. La ignorancia voluntaria es común, pero ¿qué es lo que la impulsa?


La sospecha de los autores del estudio es que se trata de un arrepentimiento anticipado: el miedo de la gente a arrepentirse de oír lo que va a suceder. Después de todo, no se puede "desconocer" un hecho no deseado.


Esto parece sorprendente, porque la información sobre un resultado inminente suele considerarse como más relevante. Como dato adicional, los investigadores también encontraron que los participantes que tenían pólizas de seguros (una medida de la vida real para intentar evadir incertidumbres futuras) también fueron más propensos a elegir la ignorancia deliberada para eventos posteriores.


Desde una perspectiva puramente racional, parece sorprendente que tantas personas se aparten de información potencialmente útil. Por ejemplo, saber el momento de nuestro fallecimiento futuro podría dar forma a cómo ahorrar para la vejez. Pero parece que muchos de nosotros preferimos la ignorancia, impulsada por el temor de lo que podríamos lamentar descubrir, algo que sería mejor desconocer.


Referencia:
http://psycnet.apa.org/journals/rev/124/2/179/



¿Por qué las personas inteligentes viven más tiempo?


La certeza de que las personas inteligentes tienden a ser más longevas está respaldada por abundante literatura científica, una de las más recientes indica que una diferencia de 15 puntos de CI (coeficiente intelectual) en la infancia o adolescencia, está vinculada a una diferencia en el riesgo de muerte del 24% en las décadas posteriores. Esta es una cifra bastante impresionante. Pero ¿cuáles son las causas?


jugando ajedrez

Un reciente estudio publicado en el 'International Journal of Epidemiology' intenta proporcionar nueva evidencia biológica para responder a esta pregunta. Pero primero, pensemos en las posibilidades. Sabemos que las personas con mayor CI tienden a ser más saludables, posiblemente porque comen mejor, se ejercitan más, son más capaces de entender un consejo de salud, tienen menos probabilidades de ser heridos en accidentes o violencia deliberada, y también porque tienden a tener mejores trabajos. Aquí, la flecha causal está apuntando desde el CI a la longevidad, es decir, los efectos de ser inteligente hacen que la persona viva más. Pero hay otras explicaciones: ¿qué pasa si tener un coeficiente intelectual más bajo es sólo un indicador de una condición de salud subyacente que es la causa real de la muerte prematura? ¿O qué pasa si los genes para tener un cuerpo más sano son los mismos genes que para tener un cerebro más saludable, y en la vía causal incide una tercera variable, es decir, la genética, tanto para el CI como para la longevidad?

Los autores del estudio, un grupo de genetistas de diversas universidades inglesas y norteamericanas, probaron esta última hipótesis, conocida como pleiotropía genética (la idea de que los mismos genes influyen en múltiples rasgos diferentes).
Ellos tomaron tres conjuntos de datos de gemelos, seleccionando en total 1312 parejas gemelas donde uno o ambos habían muerto. Luego correlacionaron las puntuaciones de CI con las duraciones de sus vidas, o esperanzas de vida para aquellos que todavía vivían.

Como se esperaba, los investigadores encontraron una correlación entre esperanza de vida y CI (r = 0,12). Es importante destacar que, comparando las correlaciones entre gemelos idénticos (que comparten todos sus genes) versus gemelos fraternales (que comparten aproximadamente la mitad), también fueron capaces de estimar la correlación genética, la superposición en los dos rasgos debido a que ambos han heredado los mismos genes. Ellos encontraron que, en general, el 95% de la correlación en el coeficiente intelectual y la longevidad se debió a la genética.

Entonces, ¿es esta una respuesta definitiva al debate sobre la conexión entre CI y mortalidad? ¿Esto demuestra que quizás la longevidad no se deba a factores cambiantes del estilo de vida, pero sí a algún tipo de "integridad genética" que subyace detrás de vidas más largas?


Pleiotropía biológica y mediada

La parte importante está en la frase "debido a la genética". En un artículo de la revista 'Nature Reviews Genetics', la genetista Nadia Solovieff y sus colegas describieron todos los posibles mecanismos causales que podrían hacer dos rasgos genéticamente correlacionados. Ellos hicieron una distinción crítica entre pleiotropía "biológica" y "mediada". La primera es la deducción "obvia", que los mismos genes causan tanto la inteligencia como la longevidad.
Pero la última posibilidad es que las variables sólo parecen estar genéticamente correlacionadas, porque los genes causan un factor, que luego provoca el otro. Es decir, si los genes causan inteligencia, y la inteligencia (a través de opciones de estilo de vida, etc.) causa una vida más larga, todavía veríamos la misma correlación genética, incluso si esos genes no tienen un efecto directo en la vida misma. Si es cierto, esto todavía sería pleiotropía: los genes vinculados a la inteligencia están teniendo un efecto indirecto en la longevidad. Sin embargo, como reconocen los autores en su artículo, esta interpretación de "pleiotropía" significaría que aún no tenemos evidencia concluyente para la idea genética de un "sistema integrado".

Entonces, ¿cómo discernir entre estas dos posibles explicaciones de correlación genética? En el trabajo, los autores sugieren estudiar a animales no humanos (para los cuales la literatura sobre la capacidad cognitiva está creciendo rápidamente) donde es posible controlar más fácilmente los factores de "estilo de vida", aislando así cualquier efecto directo potencial de los mismos genes, tanto para la inteligencia y la longevidad. Realmente, sin embargo, podríamos tener que esperar hasta que tengamos una larga lista de genes que están confiablemente ligados a la inteligencia humana. Si conociéramos un buen número de ellos, podríamos probar si también influyen en la salud y la duración de la vida, si lo hicieran, esto sería evidencia de verdadera pleiotropía biológica. Sabríamos entonces que el vínculo entre el CI y la esperanza de vida se reduce a que algunas personas simplemente ganan la lotería genética, más que a factores de estilo de vida que cualquiera de nosotros podría cambiar.


Referencias:
https://academic.oup.com/ije/article-lookup/doi/10.1093/ije/dyv112
http://www.nature.com/nrg/journal/v14/n7/abs/nrg3461.html



Publicidad y hábitos culturales: las hipótesis espejo o molde


¿Qué papel juega la presencia de estereotipos de género en la publicidad? Una investigación lo analiza mediante anuncios de periódicos de dos países europeos muy diferentes en valores culturales y de igualdad de género: Italia y Países Bajos.


publicidad

Para realizar dicho estudio, dos psicólogos de la Universidad de Turín, Stefano Tartaglia y Chiara Rollero, examinaron todas las ediciones de junio de 2014 de los tres periódicos más importantes de Italia y los tres más importantes de Países Bajos. Lo que incluyó todos los anuncios gráficos que retrataban al menos a un hombre o a una mujer.

De este modo, se recopilaron 1164 anuncios. Los mismos contenían un total de 1666 personas, 740 hombres y 488 mujeres en los anuncios italianos y 236 hombres y 202 mujeres en los anuncios holandeses.


¿Por qué Italia y Países Bajos? Los autores consideraron que son bancos de prueba interesantes. En el contexto de Europa, los dos países difieren considerablemente en cuanto a determinados valores culturales. Se dice que Italia es una nación donde se valora el logro, la intrepidez y las recompensas materiales del éxito. Asimismo, Holanda es una nación que tiende a valorar más la cooperación, la modestia y el cuidado de los menos afortunados.

La investigación

Los investigadores clasificaron a cada persona de cada anuncio en términos de dos variables: el papel representado y el grado de sexualización.
Es sabido que en los avisos publicitarios los hombres suelen aparecer en roles ocupacionales y las mujeres en papeles más decorativos. Así que esperaban encontrar lo mismo, pero principalmente en los anuncios italianos.
Y así fue, los hombres italianos eran más propensos a ser representados en un rol de trabajo o profesional. Mientras que las mujeres eran más proclives a ser representadas en un papel no funcional, decorativo o en una actividad de ocio.

Pero sorprendentemente, el patrón en los anuncios holandeses era casi idéntico al de los italianos. Más hombres que mujeres fueron mostrados en una función activa, mientras que más mujeres que hombres eran mostradas en un papel decorativo pasivo.

¿Qué ocurrió con la sexualización? Tanto en los periódicos italianos como en los holandeses, las mujeres eran más propensas que los hombres a ser representadas sexualmente, es decir, ser físicamente atractivas, estar con poca ropa o en poses sugerentes. La diferencia de género en los anuncios italianos era especialmente grande, pero incluso en los anuncios holandeses las mujeres eran sexualizadas mucho más que los hombres.

Hipótesis A, la hipótesis del espejo. ¿Refleja el contenido publicitario los valores, las normas y las creencias de una sociedad?

La respuesta parece ser sí en Italia pero no en los Países Bajos. La mayoría de los ciudadanos holandeses respaldan la igualdad de género, pero ese valor no se refleja en los anuncios de los periódicos. Las mujeres en sus anuncios a menudo se retratan como objetos sexuales y/o decorativos.

Hipótesis B, la hipótesis de moldeo. ¿El contenido publicitario es formador de los valores, las normas y las creencias de una sociedad?

En el caso de Italia, la respuesta es tal vez. Porque, por ejemplo, quizás las mujeres italianas trabajan menos fuera de casa debido a como son representadas en las pautas publicitarias. Pero tal vez se queden en casa por otras razones. No se puede decir más que eso porque los análisis de contenido son notoriamente incapaces de determinar si la asociación positiva entre dos variables es el resultado de una relación causal o algo más.

En el caso de los Países Bajos, sin embargo, los datos cuestionan claramente la viabilidad de la hipótesis de "moldeo". Contrariamente a lo que ocurre en Italia, los hombres y las mujeres holandeses trabajan fuera de casa en igual proporción, a pesar de lo que se representa en los anuncios de periódicos.

El punto se puede hacer aún más contundente. Por ejemplo, el 56% de los jueces de los Países Bajos son mujeres. También ellas son muy importantes en los cuerpos policiales. Sin embargo, la asociación de la mujer con la justicia o ecuanimidad fue igual a cero en la publicidad holandesa.

Para terminar y parafraseando a Freud, "a veces un anuncio es sólo eso, un anuncio. No refleja nada y no moldea nada. Sólo trata de vendernos algo".


Referencia:
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0022022115597068



¿Por qué los hombres engañan a las mujeres que aman?


Después de casi tres décadas de trabajo con matrimonios diezmados por la infidelidad, el psicólogo y especialista en relaciones de pareja Robert Weiss, ha escrito un libro sobre la infidelidad masculina. Veamos algunas partes interesantes de dicho trabajo.


pareja

Como profesional, encuentro fascinantes la mayoría las razones que utilizan los hombres que engañan para justificar sus infidelidades. Ya que casi todas estas razones implican que el engaño era la única solución lógica a problemas de la relación, incluso a otros problemas de la vida diaria. A menudo me encuentro pensando "Claro, el engaño es una opción, pero sólo una entre muchas. ¿Qué te parece si hablas con tu pareja acerca de lo que estás sintiendo y cómo los dos podrían ser capaces de crear una relación más satisfactoria? ¿No sería mejor que mentir y manipular a una mujer que realmente te importa?"

Pero la mayoría de los hombres que engañan no tienen este tipo de visión, sino que tienden a minimizar, racionalizar y justificar su comportamiento con declaraciones como:

"Cada hombre quiere tener sexo con otras mujeres. Y cuando surge la oportunidad, hay que aprovecharla."

"Es un imperativo biológico del hombre tener relaciones sexuales con tantas mujeres como pueda. ¿Por qué debo ser diferente?"

"Si tuviera suficiente (o mejor) sexo en casa, no tendría que recurrir a esto."

"No estoy haciendo nada que la mayoría de mis amigos no hacen."

"Si mi esposa no hubiera aumentado tanto de peso ni siquiera habría pensado en ir a otro lugar."

"Si mi trabajo no fuera tan estresante, no necesitaría la liberación que obtengo con otra persona."

En el mundo de la terapia tenemos un nombre para este tipo de razonamiento, lo llamamos negación. Desde la perspectiva de la psicoterapia, la negación es una serie de mentiras internas que hacen que los comportamientos cuestionables parezcan correctos (en su propia mente). Típicamente, cada uno de estos engaños es apoyado por una o más racionalizaciones, cada una reforzada por aún más falsedades. A los ojos de un observador imparcial la negación de un hombre que engaña suele parecer tan sólida como un castillo de naipes, sin embargo, estos hombres obstinadamente insisten en que su razonamiento es sólido.

Esto, por supuesto, plantea la pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué los hombres engañan? ¿Y por qué a veces siguen engañando después de ser atrapados, incluso ante consecuencias profundamente no deseadas como el divorcio, la pérdida de contacto con sus hijos, pérdida de posición social y cosas por el estilo?

La verdad del asunto es que toda clase de dinámica puede jugar en la decisión de un hombre de participar en la infidelidad. Generalmente, sin embargo, su opción de engañar es impulsada por uno o más de los siguientes factores:


Inmadurez: Muchos hombres no tienen demasiada experiencia en relaciones comprometidas. También ocurre que no entienden plenamente que sus acciones tendrán inevitablemente consecuencias y creen que está bien tener aventuras sexuales. Piensan en su compromiso como una chaqueta, que puede ponerse o sacarse a su gusto, dependiendo de las circunstancias.

Inseguridad: Puede sentirse demasiado viejo, no lo suficientemente guapo, ni lo suficientemente rico, ni lo suficientemente inteligente, etc. Una asombrosa cantidad de engaños masculinos están ligados a distintas crisis de la vida. Para reforzar su ego, el hombre busca la aprobación en otras mujeres, como una forma de sentirse deseado.

Confusión acerca del compromiso: Algunos hombres interpretan mal la diferencia entre la atracción al principio de la relación y el amor a largo plazo. No entender que el impulso neuroquímico del romance temprano se reemplaza con el tiempo por formas de conexión menos intensas pero, en última instancia, más significativas.

Adicciones: Un problema con el alcohol y/o drogas generalmente afecta la toma de decisiones, lo que resulta en decisiones sexuales lamentables. O tal vez un problema como la adicción sexual, lo que significa que compulsivamente se dedique a satisfacer sus fantasías sexuales como una manera de adormecer y evitar los problemas de la vida diaria.

Deseo de finalizar la relación, versión 1: Él puede querer terminar su relación actual. Sin embargo, en lugar de simplemente decirle a su pareja que está descontento y quiere romper el vínculo, la engaña y la obliga a ella a hacer el trabajo sucio.

Deseo de finalizar la relación, versión 2: Puede que desee poner fin a su relación actual, pero no hasta que tenga otra pareja. Así que prepara el escenario para su próxima relación mientras está en la primera.

Falta de apoyo social masculino: Al iniciar una relación, muchos hombres subestiman la necesidad de camaradería y apoyo de sus amistades masculinas, esperando que sus necesidades sociales y emocionales sean satisfechas por la nueva pareja. Cuando esto inevitablemente fracasa, buscan que dichas necesidades se cumplan en otro lugar.

Abuso en la niñez: Puede estar repitiendo o respondiendo a un trauma de la infancia no resuelto, al abuso emocional, al abuso físico, al abuso sexual, etc. En tales casos, sus heridas de la niñez han creado problemas que lo dejan poco dispuesto a comprometerse completamente con una persona. También podría estar utilizando la excitación y la distracción de la infidelidad sexual como una forma de auto-aliviar el dolor de estas viejas heridas no cicatrizadas.

Egoísmo: Es posible que su consideración primordial sea para sí mismo. Por lo tanto, puede mentir y guardar secretos sin remordimiento o arrepentimiento, siempre y cuando obtenga lo que quiere. Es posible que nunca haya querido ser monógamo. En lugar de ver su voto de monogamia como algo natural en una relación comprometida, lo ve como algo que hay que evitar.

Cualidad de único: Puede sentir que es diferente y merece algo especial que otros hombres no pueden. Las reglas usuales simplemente no se aplican para él, por lo que es libre de recompensarse fuera de su relación cuando quiera.

Impulso sin restricciones: Es posible que nunca haya pensado en engañar a su pareja hasta que se presentó de repente una oportunidad. Entonces, sin siquiera pensar en lo que la infidelidad podría hacer a su relación, lo hizo.

Expectativas poco realistas: Puede sentir que su pareja debe cumplir con todos sus caprichos y deseos (sexuales o no), independientemente de cómo se sienta en un momento determinado. No entiende que ella tiene una vida propia, con pensamientos, sentimientos y necesidades que no siempre lo involucran. Cuando esas expectativas no se cumplen, busca la satisfacción externa.

Venganza: Puede engañar como forma de venganza. Está enojado con su pareja y quiere hacerle daño. En tales casos, la infidelidad está destinada a ser vista y conocida. El hombre no se molesta en mentir o mantener en secreto su engaño porque quiere que su pareja sepa sobre ello.


Para la mayoría de los hombres, no hay un solo factor que conduce a la decisión de engañar. Y a veces las razones para la infidelidad evolucionan con el tiempo a medida que cambian sus circunstancias de vida.
Siempre hay otras alternativas: la terapia de pareja, ser abierto y honesto con su pareja y trabajar para mejorar la relación, incluso la separación o el divorcio. Un hombre debe tener opciones que no impliquen arruinar su integridad, la de su pareja o la de sus hijos. Sin embargo, saber por qué engañó puede ser útil en términos de no repetir este comportamiento en el futuro.


Referencia:
http://www.goodreads.com/book/show/29440862-out-of-the-doghouse



Algunos efectos de la coincidencia social son de corta duración


A menudo, existe una fuerte presión social para que los juicios y las creencias de las personas se ajusten a la de los individuos que le rodean. Puede ser difícil ser la única persona en un grupo que exprese una opinión divergente.


alumnos en clase

Muchas veces, la gente prefiere expresar una opinión más cercana a la de los demás, posiblemente como una forma de encajar mejor en el grupo.


¿Cuál es el impacto a largo plazo de esta convergencia?

No es fácil estudiar esta cuestión, en parte porque es difícil establecer situaciones en las que las personas no estén de acuerdo. Pero el investigador Keith Kendrick, profesor de la Universidad de Cambridge, exploró este tema utilizando juicios sobre atractivo facial.
En dicho estudio, los participantes (200 personas, todos heterosexuales y de ambos sexos) evaluaron en una pantalla de ordenador el atractivo de diversas caras humanas del sexo opuesto en una escala de 1 (muy poco atractivo) a 8 (muy atractivo).

Un día después, los participantes volvieron a hacer la misma tarea, con la diferencia que ahora se les dijo que aparecería en pantalla un número, que era la calificación promedio de todos los demás participantes. En la mayoría de los casos, la calificación que aparecía en pantalla estaba entre dos puntos más arriba o más debajo de lo dado por cada participante. Esta misma tarea se volvió a repetir tres días, una semana y tres meses después del primer estudio.

Lo que hallaron los investigadores fue que las caras que puntuaron como más atractivas en la sesión original (la primera, sin nota promedio) fueron percibidas como menos atractivas en la segunda sesión (con nota promedio a la vista) cuando la calificación del grupo era menor que la calificación del participante.
Sin embargo, este efecto se produjo sólo en la segunda y tercera sesión (1 y 3 días posteriores a la primera sesión). Una semana más tarde no hubo una influencia significativa de la calificación del grupo en el puntaje del participante. Este mismo resultado se pudo observar también en la última sesión, tres meses después a la primera prueba.


Este resultado sugiere que cuando la gente percibe una opinión que se desvía de la suya, hay una pequeña tendencia a revisar su opinión en la dirección del grupo. Sin embargo, estos efectos son pequeños y de corta duración. Después de aproximadamente 3 días, la influencia del grupo parece haber desaparecido.

Por un lado, sugiere que simplemente estar expuesto a los juicios de otras personas una vez, no necesariamente tiene una influencia a largo plazo en las creencias del individuo. Por otra parte, la gente ve muchas caras cada día, por lo que no está claro por qué los juicios de grupo sobre el atractivo deben tener un impacto a largo plazo en las creencias de la gente. En contraste, las creencias políticas o las creencias sociales pueden ser más susceptibles al impacto de otras personas.
Sin embargo, esto también refleja un cambio a corto plazo de las opiniones privadas en detrimento de una complacencia pública transitoria.


Referencia:
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0956797614532104



El apego al trabajo está vinculado a la relación con nuestro padre en la adolescencia


Es sabido que los niños con padres que trabajan duro tienden a tener un compromiso con el trabajo más fuerte. Pero el nuevo estudio publicado en el "Journal of General Psychology" es uno de los primeros en investigar si la relación con nuestros padres en el pasado está relacionada con nuestra actitud y enfoque para trabajar en la adultez.


hijo padre trabajo

Un grupo de investigadores de la Universidad de Groninga (Países Bajos) encontró algunas correlaciones pequeñas pero estadísticamente significativas.
En particular, el enfoque de los hombres hacia el trabajo parecía estar vinculado con la calidad de la relación en la adolescencia que tuvieron con sus padres, pero no con sus madres.

Los autores del estudio encuestaron a casi 4.000 personas, incluyendo 1526 hombres con una edad media de 47 años y 2291 mujeres con una edad promedio de 44 años.
Los participantes respondieron a una cantidad de cuestionarios que evaluaban la calidad de la relación con sus padres en diferentes etapas de la vida.

En general, hubo una correlación no muy extensa pero estadísticamente significativa entre el nivel de las relaciones adolescentes de los participantes con sus padres y su actual compromiso y ética de trabajo. Los investigadores descubrieron que la relación entre los varones y las mujeres con sus padres (pero no con sus madres) se correlacionaba con su enfoque actual del trabajo. Mientras tanto, la ética de trabajo de los hombres se correlacionó con la calidad de sus relaciones pasadas con sus madres y padres, pero aún así, la responsabilidad laboral de la madre no ejercía influencia.

"Estos hallazgos sugieren que los padres influyen en los valores de trabajo de manera diferente y que la relación con el padre es más central para el desarrollo de los valores en el campo laboral de los niños y niñas que la relación con la madre", dijo la psicóloga Monique Leenders, una de las responsables de la investigación. “Es el padre el que más a menudo tiene trabajos fuera del hogar, dicha situación puede tener un mayor impacto en sus hijos posteriormente, en la vida laboral durante la adultez".


Los resultados mostraron que, en general, las personas con una relación más positiva con sus padres tenían una orientación laboral más efectiva y un compromiso hacia el trabajo más fuerte. Una relación positiva con el padre tuvo una mayor influencia en estos aspectos del trabajo que una relación positiva con la madre, particularmente para los hombres. En cambio, el apoyo de ambos padres y la calidad de la relación de la pareja ejercieron influencia más bien en las mujeres.

Otra implicación importante en la interpretación de este estudio, no mencionada por los investigadores, es el papel de los efectos genéticos. Aunque es tentador especular sobre el modelado de roles de los padres, cualquier transmisión aparente de la ética de trabajo de una generación a la siguiente, es en gran parte probable que esté relacionada con la herencia de los genes asociados con la escrupulosidad.


Referencia:
http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00221309.2016.1258386



¿Piensan los estudiantes universitarios muy diferente al resto de la población?


Existe en el ámbito científico un refrán que dice "los biólogos tienen a sus cobayas de laboratorio y sus moscas de la fruta, y los psicólogos tienen a los estudiantes".
Ocurre que una gran cantidad de investigaciones sobre ciencia del comportamiento se lleva a cabo con jóvenes universitarios con la suposición de que es seguro generalizar a partir de estas personas, al resto de la población. Existen algunas razones de sentido común para pensar que esto podría ser un problema, es decir, que hacer sólo investigaciones con estudiantes (por lo general personas adultas jóvenes) que asisten a una universidad podría sesgar los resultados.


estudiantes

Ahora, un estudio reciente publicado en "PLOS One" muestra algunos ejemplos en que los estudiantes difieren del resto de la gente, lo que significa que es más complicado averiguar si es apropiado extrapolar los hallazgos en los estudiantes al resto de la gente como un todo.

Los investigadores de la Universidad de Cardiff, Paul Hanel y Katia Vione, utilizaron datos recopilados de más de 86 mil personas (incluyendo 6352 estudiantes) de 59 países como parte de la "World Values Survey". Querían observar si los estudiantes diferían de la población general en algunas medidas, como por ejemplo, la personalidad o la confianza en los extraños, y si fuera así, si esto era bastante constante o variado entre países y culturas.
Por ejemplo, si un país era más individualista o colectivista (en cualquiera de los casos sería más fácil anticiparse y tener en cuenta las diferencias entre los estudiantes y el resto de la población al realizar investigaciones).

La "World Values Survey" o "Encuesta Mundial de Valores" es un proyecto a nivel mundial de investigación social que explora los valores y opiniones de la gente de casi 100 países, cómo estos cambian con el tiempo, y su impacto social y político.

De hecho, los investigadores encontraron algunas diferencias notables entre los estudiantes y el público en general, pero estas diferencias a menudo variaban entre países. Por ejemplo, en Colombia los estudiantes tendieron a obtener un puntaje más alto en escrupulosidad que en el resto de la gente, pero en Brasil, ocurrió lo contrario. En el rasgo de apertura a la experiencia, los estudiantes en China obtuvieron calificaciones más altas que el público en general, pero en Pakistán los estudiantes tuvieron calificaciones más bajas. La muestra era también compleja con los valores y actitudes personales de la gente. Por ejemplo, en Nueva Zelanda los estudiantes demostraron un mayor respeto por los ancianos en comparación con el conjunto de la población, pero en Australia se encontró lo contrario.
Dos variables culturales a menudo utilizadas, la capacidad de integración y la autonomía intelectual, no tuvieron grandes diferencias entre ambos grupos en diferentes países.

Hanel y Vione dijeron que sus resultados "apoyan aún más la afirmación de que la generalización de los estudiantes al público en general dentro de la psicología personal y social es problemática, al menos mientras no sepamos qué predice estas diferencias".
Estos nuevos hallazgos son algo inesperados, pero los estudios de este tipo son también muy bienvenidos dado que la dependencia de la psicología con las muestras de estudiantes es poco probable que termine pronto. Crucialmente, cuanto más sabemos acerca de cómo los estudiantes tienden a diferir del público en general, mejor estaremos situados para interpretar nuevos descubrimientos basados en estudiantes de una manera mejor considerada.


Referencia:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0168354



Distancias personales, sociales e íntimas al hablar con otras personas


El objetivo de este estudio fue comparar distancias interpersonales en todo el mundo. El análisis, llevado a cabo en 42 países e involucrando a 8943 personas, intentó relacionar distancias sociales, personales e íntimas preferidas junto a una serie de características individuales y culturales.
El estudio indica que las características individuales (edad y sexo) influyen en las preferencias espaciales interpersonales y que algunas variaciones en los resultados pueden ser explicadas por la temperatura en una región dada.


Abrazo entre Angela Merkel y Theresa May

Es realmente incómodo cuando estás charlando con alguien cuya sensación de espacio interpersonal es demasiado cerca. Una opción es realizar un paso sutil hacia atrás, pero ¿qué pasa si el individuo cierra la brecha de nuevo?

Nuestros juicios sobre tales acciones, obviamente, varían con la personalidad de cada individuo -las personas con más ansiedad social tienden a preferir una mayor distancia- y también sobre la naturaleza de la relación que tenemos con la otra parte. Pero la cultura también desempeña un papel.


Para averiguar cómo las distancias interpersonales preferidas varían en todo el mundo, los autores del sondeo publicado en la revista "Cultural Psychology", evaluaron cerca de 9.000 participantes en 42 países y además les pidieron a los participantes que indicaran en un simple gráfico cómo pararse frente a otra persona -ya sea un extraño, un amigo o una relación más íntima- durante una conversación.

Los tres países en los que la distancia mínima preferida de las personas frente a un extraño fueron mayores son Rumania, Hungría y Arabia Saudita (unos 140 cm.); En el lado opuesto países como Argentina, España, Costa Rica, Perú y Bulgaria fueron los cinco países donde las distancias han sido menores (aproximadamente 80 cm.).
Personas de países como Inglaterra, EEUU, Francia o Rusia, estuvieron más cerca del promedio (aproximadamente 1 metro) en términos de preferencias en la distancia al hablar con un extraño.

Como era de esperar, las distancias mínimas preferidas al hablar con amigos o conocidos eran menores, pero el orden de la clasificación entre los países era bastante similar al orden de la distancia con extraños. De esta forma, en los países donde la gente prefería una mayor distancia con extraños durante una conversación, también tendían a preferir una mayor distancia con amigos.

Intrigantemente, esto no fue tanto el caso de la distancia mínima preferida cuando se conversa con una persona cercana o más íntima. Por ejemplo, los rumanos, que recordemos tenían la mayor distancia con un extraño, salieron bastante más adelante (unos 50 cm) en una conversación íntima.
Del mismo modo, los noruegos quedaron cerca del promedio en la distribución en las distancias mínimas preferidas con un extraño, pero mostraban una de las menores distancias físicas (aproximadamente 40 cm) cuando conversaban con alguien cercano.


En prácticamente todos los países, las mujeres y las personas mayores tienden a preferir distancias más grandes en una charla con otra persona.

Los autores del estudio y sus decenas de colegas de todo el mundo también buscaron si las diferencias climáticas podrían correlacionarse con las distancias interpersonales preferidas. Lo que encontraron fue que en los países más cálidos, la gente tendía a mantener distancias más pequeñas cuando conversaba con extraños, tal vez porque las personas se sienten socialmente más cercanas en climas más cálidos. En cambio, cuando se trataba de conversaciones íntimas, eran los países más fríos los que tenían distancias más pequeñas, quizás como una forma de ofrecer calidez.


Referencia:
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0022022117698039



¿Por qué las personas atractivas tienen relaciones de pareja más breves?


Una serie de estudios proporcionan pruebas convincentes de que las relaciones de pareja de las personas atractivas son más propensas a la ruptura, en parte, porque se interesan más por otras personas, especialmente cuando están insatisfechas con su relación actual.


pareja

La profesora de psicología de la Universidad de Harvard, Christine Ma-Kellams es la autora, junto a un grupo de colegas, de un estudio en el cual solicitaron a un grupo de mujeres que juzgaran el atractivo de 238 hombres de fotos tomadas hace 30 años para los anuarios de secundaria.

Posteriormente, los investigadores accedieron a la web ancestry.com para recabar datos de matrimonios y divorcios de dichos hombres.
Los resultados arrojaron que aquellos que fueron catalogados como más atractivos tuvieron mayor cantidad de divorcios y matrimonios de más corta duración.

A continuación, los investigadores accedieron a los datos de divorcios y matrimonios de los 20 actores y actrices mejor posicionados de la lista de IMDB.com y de las 100 celebridades más poderosas del mundo según Forbes. Se solicitó a un grupo de estudiantes de ambos sexos que evaluaran la belleza física de dichos individuos. Los resultados fueron idénticos: los actores y celebridades (tanto hombres como mujeres) más atractivos tenían más probabilidades de divorciarse y tendían a estar casados por períodos más breves.


¿Por qué el atractivo parece ir de la mano con una mayor probabilidad de ruptura?

Por supuesto, podría haber muchas razones, pero Ma-Kellams y su equipo querían probar un factor en particular: si las personas más atractivas están más interesadas en parejas alternativas.


Es relevante exponer lo hallado en estudios anteriores en el sentido de que una vez que estamos en una relación comprometida, la mayoría de nosotros comenzamos a mostrar ciertos prejuicios que ayudan a sostener esta relación, incluyendo ver a otras personas como menos atractivas que lo que haríamos si estuviéramos solteros. Los investigadores analizaron si las personas atractivas carecen de este sesgo protector.

Más de ciento treinta participantes, casi la mitad de ellos actualmente en una relación de pareja, calificaron que tan atractiva era en una persona del sexo opuesto.

A su vez, los investigadores evaluaron discretamente el atractivo físico de los participantes. Los resultados revelaron una interacción intrigante entre el atractivo propio de los participantes, su estado de relación y las calificaciones que dieron a la persona a evaluar. Los participantes más atractivos tendieron a calificar a la persona como más guapa que los participantes menos atractivos, pero sólo si ellos ya estaban en una relación comprometida. En otras palabras, en lugar de tener un sesgo para minimizar el atractivo de una pareja alternativa potencial, los participantes atractivos en una relación, en realidad, parecían mostrar un mayor interés.

El estudio final de la serie fue similar, pero se le agregó un par de vueltas de tuerca: a algunos participantes les hicieron sentirse más bellos mirando fotos de personas muy poco atractivas antes de calificar su propio atractivo. También los participantes en este sondeo calificaron su satisfacción con su pareja actual. Todos los participantes pasaron luego a calificar el atractivo físico de varias imágenes de personas guapas del sexo opuesto. Los resultados mostraron que los participantes que se sentían físicamente atractivos tendían a calificar a las personas guapas de las fotos como más atractivas, pero sólo si estaban actualmente en una relación insatisfecha.

El sentido común sugiere que las personas atractivas son más propensas a atraer el interés de posibles parejas alternativas. Estos nuevos hallazgos sugieren que además, las personas guapas están más inclinadas que el promedio en interesarse por esas potenciales parejas, especialmente si se sienten descontentas con su relación actual. Esto podría ayudar a explicar el patrón que emerge de estas investigaciones: que ser atractivo tiende a correlacionarse con tener relaciones más cortas y más divorcios.


Referencia:
http://onlinelibrary.wiley.com/wol1/doi/10.1111/pere.12173/abstract



La biología del fracaso


Fuera de algunos deportes, donde se les enseña a los atletas a minimizar el dolor de una derrota, tenemos poca instrucción sobre cómo absorber el fracaso. Por lo general, a los niños se les enseña lo que deben hacer para tener éxito, pero asimilar retrocesos es un factor crítico para cualquier tipo de éxito significativo posterior.


boxear

Hasta cierto punto, hacer frente a los fracasos es parte de nuestra biología. Cuando un animal es derrotado en una contienda por comida o territorio, retrocede y evita un contacto aún más perjudicial.

Este cambio psicológico se debe, en parte, a una disminución en la producción de testosterona para el perdedor (mientras que la testosterona aumenta en el ganador, haciéndolo más confiado y beligerante). Un cambio similar se produce en los seres humanos en respuesta a ganar o perder. En estudios realizados con jugadores de tenis se encontraron los mismos patrones en los cambios de testosterona, tanto para ganadores como perdedores y en ambos sexos.

Una apreciación de tales cambios psicológicos en otras especies como consecuencia de ganar y perder, nos ayuda a entender por qué un patrón de fracasos repetidos amenaza el bienestar de la salud de una persona.


El peaje psicológico de sentirse derrotado

La mayoría de los problemas psicológicos son causados (o agravados) por eventos estresantes, no hay gran misterio sobre este fenómeno. Por ejemplo, podemos ver lo que ocurrió con prisioneros en guerras como las de Vietnam o Corea, donde muchos fueron sometidos a un gran abuso psicológico: una especie de lavado de cerebro en el que se inducía al individuo a criticar a su propio país con fines de propaganda. Posteriormente, las víctimas permanecían en sus camas incapaces de hacer esfuerzos, muchos de ellos morían en los días posteriores sin causas fisiológicas evidentes.

Los investigadores descubrieron posteriormente que los animales expuestos a choques eléctricos impredecibles e incontrolables desarrollaron una condición similar a la depresión clínica, conocida como indefensión aprendida. El impacto de los resultados repetidos y desagradables sobre los cuales el animal no tenía ningún control le enseñó que estaba desamparado en dicha situación. Esencialmente renunciaban a la posibilidad de que cualquier cosa que hicieran podría aliviarles el sufrimiento.

Experiencias muy traumáticas, tales como ser asaltado violentamente, pueden crear un temor paralizante a salir de casa. La mayoría de las personas superan esos temores mientras aprenden que pueden salir de nuevo sin ser atacados. Para algunos, sin embargo, ese miedo no se desvanece.

Del mismo modo, problemas cotidianos como la dificultad para pagar cuentas o problemas de salud recurrentes pueden fomentar ansiedad y una incapacidad de sentirse esperanzado de cara al futuro. Por esta razón, las personas que crecen en la pobreza, con una corriente de experiencias desagradables e incontrolables pueden sufrir más ansiedad, depresión o esquizofrenia, las cuales se ven agravados por eventos negativos.

Pero, por supuesto, no todo el mundo sucumbe y los psicólogos han estudiado a los individuos resistentes para obtener pistas sobre lo que marca la diferencia.


Rebotar después de fracasar

Por lo menos existen dos rasgos que ayudan a las personas a recuperarse de una caída, el primero es el optimismo temperamental (esa característica que poseen algunas personas de nunca verse derrotadas), la otra es la sociabilidad. Por ejemplo, los niños de contextos desfavorecidos que son más propensos a participar en actividades comunitarias, tienden a ser más resistentes.

Pero no todo el mundo tiene el temperamento o las experiencias formativas positivas que lo hacen relativamente impermeables a los golpes de la vida. Sin embargo, hay mucho que uno puede hacer para disminuir la adversidad. La mayoría de estas técnicas de sentido común son bien conocidas y, en realidad, preceden a la psicología científica:

  • Vive en el presente y disfruta de lo que está disponible ahora, ya sea una comida o la lluvia golpeando en una ventana. Si nuestro enfoque estuviera solamente en el presente, nadie sufriría del temor de una condena inminente, que es la esencia de la ansiedad clínica.
  • Nada fortalece nuestra resistencia a los problemas como una buena noche de sueño. Dormir es el eliminador de problemas más efectivo, ya que durante esas horas, el cerebro hace una relegación selectiva de recuerdos.
  • Ayudar a otros. Cuando lo hacemos, el enfoque de atención se desplaza de nosotros (y los problemas actuales) a las necesidades de los demás.
  • Ejercicios de respiración y otras técnicas de relajación ralentizan la respiración corporal y reducen al mínimo la ansiedad y la angustia. Por supuesto, tales enfoques no resuelven problemas prácticos estresantes, sino que simplemente controlan las reacciones corporales a ellos. Dominar un método de relajación es una manera de estar preparado para enfrentar la adversidad.
  • Mejorar la condición física mediante ejercicio moderado aumenta la robustez psicológica. El ejercicio eleva el estado de ánimo, aquellos que están físicamente en forma tienen una ventaja adicional para hacer frente a una frustración.

Al igual que los pugilistas expertos, no podemos detener los golpes que vienen, pero podemos desplegar muchas técnicas eficaces para minimizarlos.


Referencia:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16483890



¿De qué manera compartes tus buenas noticias?


Cuando recibes una buena noticia ¿a quién se la cuentas? ¿Llamas por teléfono a tus mejores amigos? ¿La comentas a través de las redes sociales? ¿Te felicitas delante de alguien que sabes que no disfruta de la misma suerte? ¿O te la guardas para ti?


niño

Según una investigación publicada en la revista "Journal of Differences" las respuestas a estas preguntas pueden decir algunas cosas acerca de ti.


El estudio

La investigadora de la Universidad de Houston, Cara Palmer y un grupo de colegas reclutaron a más de 250 estudiantes universitarios para analizar esto. Como primer paso, se realizó un cuestionario de personalidad a los voluntarios. A continuación se les pidió que recordaran como habían actuado durante los últimos eventos positivos, por ejemplo, la obtención de una buena nota en la universidad o haber sido invitados a una fiesta, y la manera en que habían compartido con otras personas dicha novedad.


A grandes rasgos, se encontraron tres grupos: las personas que divulgaban la noticia a un número muy reducido de gente (1 a 3 personas, no más), aquellos que compartían la novedad con amigos y familiares, y aquellos que compartieron la noticia con todo el mundo mediante distintas vías (teléfono, redes sociales, etc.).

Las mujeres de la muestra (más a menudo que los hombres) dijeron que probablemente harían alguna de las primeras dos opciones. Un rasgo de personalidad agradable y tener más empatía también se asociaron con la divulgación de buenas noticias.

Otra manera de difundir que los investigadores analizaron fue si los participantes se vanagloriaban sobre el evento o alardearon delante de alguien susceptible a ser envidioso. El alardear se considera normalmente un comportamiento masculino, sin embargo, las tasas generales de jactancia fueron bastante similares entre ambos géneros.

A pesar de ello, el equipo de Palmer profundizó el análisis para hallar diferentes clases dentro de este mismo grupo y se encontró que algunos hombres mostraban una propensión a ser catalogados como presuntuosos o fanfarrones, cuyas formas de divulgación de noticias eran poco comunes, casi el 30% de los hombres entraba en esta categoría frente a sólo el 5% de las mujeres.


Independientemente del sexo, los fanfarrones tendían a ser menos agradables y conscientes: esto es coherente con la idea de que para presumir se tiene que ser insensible a las reacciones de otros y no tener cuidado suficiente para restringir sus decisiones, y de esa forma evitar conflictos en el futuro.

El último tipo de difusión que los investigadores estudiaron fue el intercambio de eventos en las redes sociales. El equipo de Palmer esperaba encontrar efectos de género aquí, ya que las mujeres pasan más tiempo en sitios como Facebook que los hombres, pero en este conjunto de datos no había diferencias de género. En términos de personalidad, los investigadores encontraron que aquellos que compartieron más de este tipo de noticias en las redes sociales, puntuaron más alto en narcisismo en el cuestionario previo.

La extraversión desempeñó un pequeño papel en estos hallazgos: se correlacionó con la capitalización de la noticia. Esto es consistente con la experiencia de ser receptor de buenas noticias de un amigo extrovertido: los estudios muestran que dichas personas, muchas veces, comienzan a experimentar este tipo de noticias más positivamente.

La comunicación de buenas experiencias es, al menos en forma moderada, beneficioso para nuestra salud psicológica y bienestar. La jactancia, por el contrario, puede generar resentimiento y ostracismo. La próxima vez que quieras compartir algo muy positivo que te haya sucedido, piensa en lo que estás tratando de sacar de esto y si tu público realmente necesita saberlo.


Referencia:
http://psycnet.apa.org/journals/jid/37/4/250/



La mirada de la mujer en la evaluación del cuerpo femenino


Las investigaciones muestran que cuando las mujeres heterosexuales observan el cuerpo de otras mujeres, tienden a pasar una mayor cantidad de tiempo mirando las cinturas, caderas y pechos, como si evaluaran cuánto atraerían a los hombres.


mujeres

Dicha afirmación es consistente con la "teoría de la selección de pareja", la cual argumenta, entre otras cosas, que las mujeres han desarrollado estrategias para monitorear potenciales rivales en el amor. Sin embargo, los psicólogos están interesados en este tema, no sólo desde una perspectiva evolutiva, sino también porque las mujeres que se sienten insatisfechas con sus cuerpos y que son vulnerables a desarrollar trastornos alimentarios, pueden estar especialmente ocupadas comparando su cuerpo con otros y, potencialmente, exacerbando sus ansiedades.

Algunos estudios sugieren que las mujeres con insatisfacción corporal y/o trastornos alimentarios prestan demasiada atención a los cuerpos de las mujeres delgadas.
Sin embargo, no se sabe mucho acerca de cómo las mujeres sanas y confiadas se comportan cuando miran a otras mujeres, ni si su atención está influenciada por los sentimientos sobre sus propios cuerpos.


La investigación

Un grupo de investigadores de la Universidad Lincoln (Reino Unido) solicitó a 33 mujeres heterosexuales participar del estudio. A todas ellas se les colocó un equipo de rastreo ocular mientras observaban mujeres de diferentes tallas corporales, desde la 6 hasta la 18. La talla 6 de Reino Unido equivale a la 34 de Europa y a la 2 de Estados Unidos, mientras que la 18 es equivalente a la 46 y 14 respectivamente. Las modelos usaron tanto ropa ajustada como suelta.

En un cuestionario anterior las participantes calificaron el nivel de satisfacción con sus propios cuerpos (separado por cara, cintura, pecho, cadera, brazos y piernas), además lo investigadores también registraron el índice de masa corporal (IMC) y el talle de las prendas que vestían.


En general, las participantes pasaron más tiempo mirando la cintura y las caderas de las modelos. En segunda posición, pasaron la misma cantidad de tiempo mirando la cabeza, el pecho y las piernas, y en menor medida, los brazos.

En cuanto a las calificaciones de atractivo, las participantes calificaron a las modelos más delgadas como más atractivas y las mujeres de la talla 18 como menos atractivas. Pero "más delgado no es necesariamente más atractivo", señalaron los investigadores, ya que el talle 6 fue calificado como menos atractivo que el 8, 10 y 12. Las participantes dieron a las mujeres más delgadas las mismas clasificaciones de atractivo independientemente de si llevaban ropa ajustada o suelta, pero calificaron a las mujeres de talle 12 y mayores como más atractivas si llevaban ropa ajustada que cuando llevaban ropa suelta.

Sin embargo, no hubo relación entre la satisfacción corporal de las participantes y las cantidades relativas de tiempo que pasaron mirando las modelos que consideraban más o menos atractivas. Esto puede ser debido a que las participantes eran en general confiadas de sus propios cuerpos y tenían, en promedio, un IMC saludable. A pesar de ello, en estudios anteriores sí se había podido observar un claro sesgo de visualización en mujeres con baja satisfacción corporal y trastornos de alimentación.

No obstante, las participantes de la investigación actual que reportaron menor satisfacción con alguna parte en particular de sus cuerpos, cuando miraban a las modelos, cuanto menos satisfacción sentía con esa zona, más la observaban en las modelos. Por el contrario, cuanto más satisfechas estaban con un área de su cuerpo, menos tendían a mirarla en las modelos. Es decir, la autosatisfacción con una zona del cuerpo significa que la necesidad de comparar esa región se reduce.

Independientemente de sus índices de satisfacción corporal, los investigadores también encontraron un patrón general para las participantes con pechos más pequeños: pasaron menos tiempo mirando el área del pecho de las modelos. Parece que tener un tamaño más pequeño de pechos puede resultar en una evitación inconsciente de ver esa área en otras mujeres, posiblemente para preservar la autoestima. Pero también se encontró lo contrario: las mujeres con IMC más alto pasaron más tiempo mirando las piernas de las modelos delgadas, lo opuesto a un hábito protector. Según los autores, las comparaciones ascendentes ocurren cuando hay un intento de mejora saludable.

Para terminar, quizás algunos lectores puedan sentir que una investigación de este tipo corre el riesgo de alimentar la tendencia de nuestra cultura a objetivar el cuerpo de las mujeres. En su defensa, el estudio ha destacado varios patrones interesantes en cómo ellas ven y valoran los cuerpos de otras mujeres, cada uno de los cuales podría ser seguido por otra investigación futura para potencialmente mejorar la comprensión de cómo y por qué, para algunas personas, la insatisfacción corporal puede convertirse en un problema psicológico serio.


Referencia:
http://link.springer.com/article/10.1007/s00426-015-0726-1