¿Realmente las mujeres muestran más expresiones faciales que los hombres?


Existe un estereotipo que si bien ha cambiado un poco a lo largo de los años, todavía persiste: que las mujeres son más emocionalmente expresivas que los hombres.


caras gestos

Aunque investigaciones anteriores sugieren que las mujeres realmente sonríen más a menudo, un nuevo estudio publicado en PLOS One, ha considerado una mayor variedad de expresiones faciales y encuentra que el patrón de género es más complejo, con algunas emociones mostradas más por los hombres que por las mujeres.
Podría decirse que este trabajo ayuda a revelar no sólo las diferencias en las señales emocionales que los hombres y las mujeres envían a los demás, sino también las diferencias en las emociones que sentimos.

Un equipo de investigadores del "Microsoft Research Lab" utilizó una nueva tecnología automatizada de codificación facial para analizar las expresiones de 2.106 personas mientras miraban un conjunto de 10 anuncios publicitarios en sus casas.


El “Microsoft Research Lab” es un laboratorio que Microsoft posee para realizar investigaciones en varias áreas, que abarcan desde lenguajes de programación o seguridad en internet hasta la interacción de las nuevas tecnologías con el ser humano.

Los participantes fueron personas de cinco países: Francia, Alemania, China, EE.UU. y el Reino Unido. Mientras veían anuncios publicitarios de todo tipo, desde comida a automóviles, sus webcams transmitían imágenes de sus caras a un servidor remoto.


La investigación

Apoyando investigaciones anteriores, las mujeres sonrieron más que los hombres. También participaron más en el "levantamiento de la parte interior de la frente", una expresión que generalmente indica miedo o tristeza. Pero los hombres fruncieron más el ceño. Los ceños fruncidos se toman generalmente como demostración de enojo, aunque los investigadores observaron que en este estudio, podrían haber reflejado también mayor concentración o confusión. No hubo diferencias de género en algunas otras expresiones, incluida la inclinación descendente de las comisuras de la boca, un gesto típico en una situación de decepción o tristeza.

Existe un debate en la psicología sobre la medida en que las expresiones faciales, incluyendo sonrisas y fruncidos, en realidad reflejen emociones sentidas. Por ejemplo, cuando sonreímos, ¿siempre es porque nos sentimos felices? ¿O sonreímos a veces cuando estamos ansiosos?

Pero dadas las investigaciones que sugieren que hay una estrecha asociación entre las emociones y las expresiones faciales, una implicación de los nuevos resultados es que las mujeres son más propensas a sentirse felices y también más ansiosas (o al menos más inclinadas a mostrar estas emociones), y que los hombres son más susceptibles a mostrar emociones cuando se sienten enojados o confusos. Lo que plantea la cuestión de por qué podría ser esto.


Los autores sugieren que, al menos una parte de la explicación, podría estar en las diferentes expectativas sociales y las presiones ejercidas sobre los géneros. Por ejemplo, hay evidencia de que en muchos países, la felicidad se considera más deseable para las niñas que para los niños.

Tal explicación ayudaría a ilustrar por qué las diferencias de género observadas varían en todo el mundo, en consonancia con la idea de que las expectativas sociales relacionadas con el género son menos marcadas en algunos países que en otros.

Hubo algunas claras diferencias geográficas, por ejemplo, las mujeres en los EEUU sonreían más que el resto, mientras que las mujeres en el Reino Unido y Alemania fruncían el ceño menos. Este dato quizás tenga que ver con las expectativas sociales relacionadas con el género, que, como hemos dicho, son menos marcadas en algunos países que en otos.

Una limitación del estudio era el hecho de que los voluntarios sabían que estaban siendo filmados, lo que podría haber influido en sus reacciones. Pero una ventaja importante fue el uso de tecnología de codificación automatizada rápida. Esto permitió la utilización de muchos más participantes y sin que los investigadores tengan que analizar por sí solo cada expresión facial.


Referencia:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0173942



Los mitos que hoy criticamos han sido claves para la prosperidad de la especie humana


papa francisco

No es una novedad que los mitos han servido para unir grupos humanos. De hecho, el Homo Sapiens conquistó el planeta gracias, sobre todo, a la singular capacidad humana de crear y difundir ficciones.

Somos los únicos mamíferos que pueden cooperar con numerosos extraños, porque podemos inventar historias, difundirlas y convencer a millones de personas de creer en ellas. O sea, mientras todos creemos en las mismas ficciones, todos obedecemos las mismas leyes y podemos cooperar eficientemente.


La cooperación entre otros mamíferos sociales como los lobos o los chimpancés se basa en el conocimiento íntimo del otro, por lo que nunca podrían cooperar con un gran número de extraños.

Sólo imagine a 50 mil chimpancés dentro de un estadio de fútbol. Ahora, si pone 50 mil personas dentro del mismo estadio, obtendrá redes sociales extremadamente sofisticadas (más aún si todos esos individuos entienden las leyes que rigen ese deporte). Con la economía o las religiones ocurre exactamente lo mismo, los mercados de valores y el cristianismo son invenciones humanas que sólo existen en nuestra imaginación. Pero mientras muchas personas compartan la misma historia, pueden colaborar muy eficazmente. Los seres humanos hemos desarrollado una profunda y perdurable fe en tales mitos, incluso en ausencia de cualquier evidencia que los confirme.

Así que si culpas a internet por inaugurar una nueva era de post-verdad, recuerda que hace siglos millones de cristianos se encerraron dentro de una burbuja mitológica, sin atreverse nunca a cuestionar la veracidad de la Biblia. Millones de musulmanes pusieron su fe incuestionable en el Corán. Tenemos cero evidencia científica de que Eva fuera tentada por la serpiente, o que las almas de los pecadores ardan en el infierno, o que al creador del universo le desagrade la homosexualidad. Sin embargo, miles de millones de personas han creído en estas historias durante siglos.

También soy consciente de que muchas personas pueden estar disgustadas por este punto de vista, pero eso es exactamente el punto. Cuando miles de personas creen en una historia inventada durante una semana, eso es una noticia falsa. Pero cuando mil millones de personas lo creen por mil años, eso es una religión. Tenga en cuenta, sin embargo, que no estoy negando la efectividad o potencial benévolo de la religión. Al unir a las personas, los credos religiosos hacen posible la cooperación humana a gran escala, e inspiran a construir hospitales y escuelas. Adán y Eva nunca existieron, pero la catedral de Burgos sigue siendo hermosa.


Equilibrio entre la verdad, la ficción y la cooperación

Pero las religiones no han sido las únicas que usaron la ficción para cementar la cooperación. En tiempos más recientes, cada nación ha creado su propia mitología oficial, mientras que movimientos como el comunismo, el fascismo o el liberalismo concibieron elaborados credos auto-reforzantes.

Lo cierto es que la verdad nunca estuvo en la agenda del Homo Sapiens. Muchas personas creen que si una ideología o religión representa mal la realidad, sus adherentes la descubrirán tarde o temprano, porque no podrán competir con rivales más perspicaces. Como dijo Abraham Lincoln, no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo. Bueno, eso es solo otro mito. En la práctica, el poder de la cooperación humana depende de un delicado equilibrio entre la verdad y la ficción. Si distorsionas demasiado la realidad, de hecho te debilitarás. Por ejemplo, cuando la Unión Soviética adoptó las falsas teorías evolutivas de Trofim Lysenko y castigó cualquier desviación de sus dogmas, paralizó la agricultura soviética y contribuyó al colapso económico del comunismo. Por otro lado, no se puede organizar a masas de personas de manera efectiva sin depender de alguna mitología.

Supongamos que usamos una máquina del tiempo para enviar a un científico del siglo XXI a la Europa medieval. En teoría, su conocimiento debería hacer de él la persona más poderosa. En la práctica, no sería capaz de tomar el poder exponiendo las ficciones de los sacerdotes locales y enseñando a los campesinos sobre la evolución, la relatividad y la física cuántica. Por supuesto, si pudiera usar sus conocimientos de física y química para producir armas y piezas de artillería, podría obtener una gran ventaja sobre el poder dominante. Sin embargo, para extraer hierro, construir altos hornos y fabricar pólvora, el científico necesitaría muchos campesinos trabajadores. ¿De verdad podría inspirarlos explicando que la energía dividida por la masa es igual a la velocidad de la luz al cuadrado?

Por supuesto, la actualidad es bien diferente a la Edad Media. En primer lugar, las ficciones y los mitos se refuerzan hoy no a través de la censura estricta, sino a través de inundar a las personas con información irrelevante, la gente ya no sabe a qué prestar atención.
En los tiempos antiguos, tener poder significaba tener acceso a la información. Hoy, tener poder significa saber qué ignorar.

En segundo lugar, la tecnología hace que las fantasías humanas sean más poderosas que nunca. Dentro de unas pocas décadas, tal vez, se podrá extender la vida humana hasta límites inimaginables hoy o conectar nuestros cerebros a los ordenadores.
Mucha gente espera que la realidad acabe haciendo explotar la burbuja de la ficción, pero en nuestro siglo, dicha burbuja podría terminar absorbiendo la realidad. Como la tecnología hace que los seres humanos sean más poderosos que antes, también hace que nuestras fantasías y mitos sean más potentes que nunca.
En definitiva, si sueñas con una sociedad en la que la verdad reine y los mitos sean ignorados, no tienes mucho que esperar del Homo Sapiens.



6 comportamientos subconscientes que nos alejan de lo que realmente queremos vivir


subconsciente

Cada generación tiene una forma de "cultura estándar", esto es un sistema de creencias o patrón gobernante que las personas aceptan inconscientemente como verdad. Por ejemplo, es fácil identificar esta mono-cultura en la Alemania de la década de 1930. Está claro que gran parte de la gente, en esos momentos y lugares, acepta esa coyuntura como una "realidad".

La objetividad requerida para advertir los efectos de este patrón cultural es muy difícil de percibir (una vez que la sociedad ha aceptado tan profundamente una idea como la "verdad").

Mucho de nuestro estrés y ansiedad es, simplemente, el resultado de llevar una vida con la que no estamos de acuerdo, porque hemos aceptado internamente dicha narración sin darnos cuenta.

Los fundamentos de una determinada mono-cultura tienden a "envolvernos" en, por ejemplo, conceptos de nación, religión o del yo. Y simplemente, hay algunos fundamentos sobre la felicidad, la toma de decisiones y el seguimiento del instinto que estos patrones culturales no tienen en cuenta.

Así que veamos seis de los comportamientos diarios y hábitos inconscientes que nos pueden estar alejando de la vida que realmente queremos vivir.


1.) Pensamos que una mejor vida es cuestión de decidir lo que se quiere y luego ir tras ello, pero en realidad, somos psicológicamente incapaces de predecir lo que nos hará felices.

El cerebro sólo puede percibir lo que conoce, por lo que cuando se elige lo que quiere para el futuro, en realidad, es sólo volver a crear una solución o un ideal del pasado. Irónicamente, cuando dichas ideas no llegan a buen término sufrimos, porque pensamos que hemos fracasado, cuando, en realidad, posiblemente hemos experimentando algo quizás hasta mejor de lo que podríamos haber elegido en su momento. Pero esto es algo que el cerebro no siempre puede comprender.


2.) Asumimos que cuando se trata de seguir nuestros instintos, la felicidad es buena y el miedo es malo.

Cuando consideramos hacer algo que amamos e invertimos mucho en ello, seguramente vamos a sentir la afluencia del miedo, sobre todo porque, en cierto punto, dicha acción implicará quedar vulnerable. Cuando se trata de tomar decisiones, hay que saber que los malos sentimientos no son obstáculos, son indicadores de que quieres hacer algo, pero te asusta (que si me preguntas, son las cosas que más vale la pena hacer). No querer hacer algo te haría sentir indiferente al respecto. Debemos saber que el miedo y el interés casi siempre están ligados.


3.) El patrón de crear crisis.

Mucha gente crea, innecesariamente, problemas y crisis en su vida porque el patrón de crear crisis en forma redundante es, en realidad, una técnica de evitación. Les distrae de tener que ser vulnerables o responsables o, quizás, para eludir algo que se teme. Muchas veces, una persona no está enojada por la razón que ella misma piensa que lo está: en el centro de su deseo de crear un problema, está simplemente el empeño por evitar compromisos, obligaciones o por miedo.


4.) Se piensa que para cambiar nuestras creencias, tenemos que adoptar una nueva línea de pensamiento, en lugar de buscar experiencias que hagan ese pensamiento por sí mismo evidente.

Una creencia es lo que sabes que es verdad porque la experiencia te lo ha hecho evidente. Si quieres cambiar tu vida, cambia tus creencias. Si deseas cambiar tus creencias, debes tener experiencias que las hagan reales.


5.) Pensamos que los "problemas" son piedras en el camino para lograr lo que queremos, cuando en realidad son parte del camino.

Si no la ha leído antes, esta frase de Marco Aurelio resume bien esto: "El obstáculo a la acción, es lo que la hace avanzar". Ryan Holiday lo explica más escuetamente: "El obstáculo es el camino". Simplemente, encontrarse con un "problema" nos obliga a tomar medidas para resolverlo. Esa acción, en última instancia, nos conduce al camino que tuvimos la intención de tomar de todos modos.


6.) Piensas que tu pasado te define, y peor aún, piensas que es una realidad inmutable, cuando en realidad, tu percepción de él cambia como tú.

Porque la experiencia es siempre multidimensional, hay una variedad de recuerdos, experiencias y sentimientos que usted puede elegir recordar y lo que usted elige es indicativo del estado actual de su mente. Tantas personas se ven atrapadas en permitir que el pasado las defina, simplemente porque no han evolucionado hasta el lugar en el que el pasado no les impide alcanzar la vida que quieren. Esto no significa dejar de lado los acontecimientos dolorosos o traumáticos, sino simplemente, recordarlos con aceptación y poder situarlos en la historia de su evolución personal.



¿Prefieren las mujeres parejas que se parecen a sus hermanos?


Una investigación realizada en la Universidad de Northumbria (Reino Unido) sugiere que, en el caso de las mujeres, lo que desean de una pareja y los vínculos familiares están más entrelazados de lo que se podría imaginar.



Tamsin Saxton, psicóloga y profesora de dicha universidad, analizó si las mujeres tienden a elegir compañeros que se parezcan a sus hermanos. Y resulta que no es una teoría tan peculiar como pudiera parecer.

Esto se debe a que hay una gran cantidad de investigación que muestra que los individuos tienen más éxito reproductivo (tienen más hijos) si su pareja no es demasiado similar genéticamente pero tampoco demasiado disímil. Si nos apareamos con alguien que es muy genéticamente similar a nosotros, por ejemplo, un hermano/a, corremos el riesgo de concentrar genes perjudiciales recesivos en la próxima generación. Sin embargo, si nuestro compañero/a es demasiado diferente genéticamente, corremos el riesgo de separar los genes que funcionan bien juntos. Además, somos más amigables con los miembros de la familia con los que estamos más estrechamente relacionados, pero a su vez, la investigación nos dice que la relación entre los miembros de una familia tiende a ser menos intensa cuando los padres comparten menos genes.


Esto significa que los seres humanos tienen un problema: cómo encontrar un compañero/a que sea genéticamente similar, pero no demasiado.

El efecto Westermarck nos impide desarrollar una atracción sexual hacia nuestros hermanos. Si crecimos con otra persona en el mismo hogar, tendemos a encontrar la idea de relaciones sexuales con esa persona como aversiva. Estas personas suelen ser hermanos u otros parientes cercanos, aunque vivir con personas no relacionadas en el mismo hogar puede tener el mismo efecto. Pero ¿se sienten las mujeres atraídas por potenciales parejas que no son sus hermanos, pero que, sin embargo, se parecen un poco a ellos? Saxton decidió averiguarlo.


La investigación

La autora solicitó a un grupo de mujeres jóvenes que les facilitara fotografías de sus hermanos varones y de sus novios. Saxton utilizó dichas imágenes para crear un particular álbum de fotos. En el lado izquierdo de cada página colocó la fotografía del hermano de la mujer. En el lado derecho de cada página ella colocó la imagen del novio, pero mezclada con otras tres fotos de distintos hombres.

A un nuevo grupo de voluntarias se les dio la tarea de examinar estos álbumes de fotos y, en cada página, clasificar la similitud facial entre la imagen de la izquierda y las cuatro fotos del lado derecho.
Huelga decir que estas nuevas participantes no eran conscientes del propósito del experimento. No sabían que las fotos eran de hermanos o parejas. En lo que a ellas concernía, todos eran hombres seleccionados al azar y no relacionados.

Cada página de los álbumes presentaba cuatro opciones posibles, o sea el 25% para cada una, sin embargo, Saxton encontró que las mujeres eran proclives a clasificar a la imagen del novio en primer lugar en el orden del 32%, como segunda opción en un 28%, como tercera un 24 % y como cuarta opción sólo un 16%.

Estos resultados sugieren que las mujeres no están eligiendo parejas masculinas que parezcan indistinguibles de sus hermanos, sino que hay una semejanza familiar entre cuñados. Sin embargo, no está claro si las mujeres realmente prefieren a los hombres que son similares físicamente a sus hermanos, o si esto ocurre por otras razones. Por ejemplo, las mujeres de cierto nivel socioeconómico tienden a elegir una pareja del mismo estrato.

También podríamos preguntarnos si encontraríamos el mismo efecto en los hombres: ¿eligen los varones parejas femeninas que se asemejen a sus hermanas? Saxton y sus colegas especulan que esto no sólo es probable, sino que los efectos podrían, incluso, ser más fuertes que los que observaron en las mujeres.


Los hombres pueden encontrar este parecido menos repulsivo que las mujeres, y esto puede explicarse por la menor inversión reproductiva masculina y, por lo tanto, por un menor riesgo en una pareja que no colme sus expectativas.

En otras palabras, las mujeres, además del embarazo, deben asumir la mayor parte de los deberes de crianza, mientras que los hombres son más propensos a abandonar a sus hijos. Así que los varones corren menos riesgos al aparearse con una persona cuyos genes están muy estrechamente relacionados.


Referencia:
http://www.ehbonline.org/article/S1090-5138(16)30280-X/abstract



Cuáles son las señales calmantes de los perros y cómo funcionan


Una investigación muestra que las señales calmantes son gestos de apaciguamiento de un perro hacia otro perro para reducir el nivel de agresividad.


perros

Hace unos días observé a dos personas que paseaban perros. Una tenía un pastor alemán grande y la otra un cocker spaniel bastante más pequeño. En un momento, el pastor alemán miró al cocker de manera dominante y soltó un fuerte gruñido. El cocker cayó de inmediato de modo que su vientre se apoyó contra el suelo. Posteriormente evitó la mirada amenazadora y sacó su lengua de la boca en un movimiento que parecía estar lamiendo el aire. En ese momento, el pastor alemán pareció haberse aplacado por la reacción del cocker, le dejó de mirar fijamente y se enfocó en otra cosa.
En el momento, en que la amenaza había desaparecido, el cocker se levantó y también pareció restarle importancia al hecho.

La interpretación de esta situación, es que el pastor alemán mostró un comportamiento agresivo y el spaniel respondió con un conjunto de señales calmantes que mostraron que él no representaba una amenaza, rápidamente el nivel de agresividad se redujo.

El término señales calmantes fue introducido en 1996 en un libro de la reconocida entrenadora de perros noruega Turid Rugaas. En dicho libro, la autora describe alrededor de 30 formas de comportamiento o lenguaje corporal que los perros utilizan en interacciones sociales con otros perros, particularmente en momentos donde se sienten incómodos o amenazados, esto tiende a disminuir la probabilidad de que el otro perro actúe agresivamente. Algunas de las señales más comunes son:

  • Mirar hacia otro lado
  • Girar el cuerpo de modo de quedar de lado o de espalda con el otro perro
  • Bostezar
  • Hacer un gesto suave (orejas hacia atrás, la boca cerrada y párpados hacia arriba)
  • Quedarse quieto
  • Lamerse los labios
  • Olfatear el suelo
  • Sentarse
  • Acostarse (vientre contra el suelo y patas hacia adelante)
  • Rascarse
  • Parpadear
  • Cola hacia abajo y con movimientos lentos

Sin embargo, también es posible que algunas de estas señales sean simplemente signos instintivos de estrés y no sean elegidas por el perro amenazado como un medio de comunicación. Por ejemplo, es sabido que el bostezo es un signo de estrés en los perros. Además, algunas de las señales calmantes pueden ser simplemente lo que los especialistas llaman "comportamiento de desplazamiento" que ocurre cuando un animal está en conflicto entre dos impulsos, como querer acercarse a algo pero, al mismo tiempo, no estar seguro de hacerlo.


Un estudio

Dada la ausencia de investigación rigurosa que demuestre que dichas expresiones, en realidad, son señales de apaciguamiento, un equipo del Departamento de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Pisa (Italia) realizó un estudio donde se analizó a 24 perros (12 hembras y 12 machos) que fueron grabados en vídeo interactuando con otros perros. Los perros estudiados fueron puestos en espacios con canes conocidos y desconocidos. En el transcurso de la investigación, se pudieron observar un total de 2130 señales calmantes.


El comportamiento de cada uno se analizó durante cuatro encuentros de cinco minutos sin correa, en los que el perro se reunió con 4 canes diferentes: un perro conocido y otro desconocido del mismo sexo, y un perro conocido y uno desconocido de distinto sexo.

Las señales calmantes más frecuentes fueron mirar hacia otro lado, lamerse los labios, quedarse quieto y girar el cuerpo. La mayoría de las señales ocurrieron cuando los perros estaban bastante cerca y, en general, se vieron más señales entre perros desconocidos, que entre conocidos. Esto tiene sentido ya que las interacciones con desconocidos contienen una mayor posibilidad de amenaza, y tal vez enviar una señal calmante podría ser una costumbre canina para evitar la hostilidad.


¿Las señales calmantes realmente hacen la diferencia?

Durante este estudio hubo 109 casos de comportamientos agresivos. Ninguno de estos actos agresivos siguió a una señal calmante, lo que sugiere que si se hubiera emitido una señal, la agresión podría haberse evitado. Algo que parece apoyar esta idea es el hecho de que en el 67% de los casos en los que la agresión acababa de ocurrir, al menos una señal calmante se produjo inmediatamente después. La eficacia de esa señal calmante es apoyada por el hecho de que en más del 79% de los casos en que se produjo después del acto agresivo inicial, la hostilidad disminuyó. Este tipo de datos ciertamente apoya la idea de que las señales calmantes realmente tienen un efecto.

Lamentablemente, dicho efecto no fue universal. Los investigadores reportaron que hubo un perro que no respondía a las señales calmantes de los otros perros y continuaba la agresión como si no se hubiera dado ninguna señal. En este caso, quizás podríamos hacer un paralelismo con los psicópatas humanos. Se ha demostrado que los psicópatas no responden al contenido emocional de la comunicación de otras personas y parecen no mostrar empatía alguna. Teniendo en cuenta esto, hay razones para creer que un análogo a la psicopatía humana pudiera existir también en los perros.

Si ignoramos los datos de este posible caso de psicopatía canina, los resultados del estudio parecen dar que las señales calmantes dadas por un perro pueden realmente cambiar el comportamiento de los canes que reciben estas señales y reducir el nivel de agresividad. Sin embargo, los investigadores describen su experimento como un estudio piloto, y todavía deja algunas preguntas sin respuesta. Por ejemplo aún no sabemos si estas señales son exhibidas realmente por los perros como un intento consciente de calmar una situación potencialmente amenazadora.

Sabemos que los perros tienen empatía por otros perros en apuros. Tal vez, las señales calmantes no son una comunicación en el sentido estándar de la palabra, sino que proporcionan información al perro potencialmente agresivo. Los perros perciben el estado emocional de otros perros, y posiblemente, viendo que el perro que están enfrentando está estresado y actuando sumisamente, el agresor entiende que dicho perro no representa ningún peligro y, por tanto, sus impulsos agresivos desaparecen.


Referencias:
http://www.goodreads.com/book/show/396927.On_Talking_Terms_with_Dogs
http://www.journalvetbehavior.com/article/S1558-7878(16)30246-5/abstract



Las parejas sincronizan sus hormonas, pero no siempre es una buena noticia


Sabemos que los niños pequeños coordinan sus ritmos cardíacos, temperatura y nerviosismo con sus padres. ¿Pero las parejas adultas también se sincronizan? Las personas que están en una relación de pareja muestran ciertos patrones similares en el comportamiento de la hormona cortisol, y también de la testosterona. Pero esto podría estar indicando una relación en problemas.


pareja

Con respecto a este tema, la investigadora de la Universidad de California, Darby Sabxe, y un grupo de colegas realizaron una serie de estudios en parejas casadas. Cada miembro de la pareja aportó una muestra de saliva cuatro veces al día durante tres días (12 muestras en total), además de llenar diariamente un cuestionario que les daba a los investigadores una pauta sobre el estado de ánimo de cada individuo.

Lo que encontraron los autores del estudio fue que, efectivamente, las parejas estaban conectadas: en cada ocasión que el cortisol de una persona estaba más alto de lo normal, por lo general, el de su pareja también lo estaba.


El cortisol tiene un ritmo diario, con niveles más altos en la mañana y disminuye a lo largo del día. Pero incluso después de controlar la hora del día en que se tomó cada muestra de saliva, se halló una fuerte correlación entre los niveles de cortisol de las parejas.

También se observaron los índices momentáneos de estado de ánimo de cada persona, y encontraron que también estaban sincronizados: si un individuo calificaba su humor más negativamente, el humor del compañero/a era más probable que fuera negativo.


¿Es esta una buena noticia?

Esto parecería ser una buena noticia ¿verdad? Las parejas tienden a sincronizarse, lo que significaría que más vinculados estarían. Al menos, eso era lo que pensaban los autores. Pero la realidad marcó todo lo contrario: Las parejas cuyo cortisol estaba más estrechamente vinculado, eran las que reportaban en los cuestionarios una menor satisfacción en la relación.

Este resultado sorprendió al principio, pero si recordamos que el cortisol es la hormona del estrés, es factible también que las personas en parejas infelices podrían ser más reactivas a los estados de ánimo negativos de su cónyuge, quizás exacerbando sus experiencias cotidianas estresantes.
En cambio, las parejas felices podrían ser mejores en equilibrar la irritación del otro. Después de todo, cuando llegas a casa con un estado de ánimo pésimo, quieres que tu pareja te tranquilice, no que te haga acumular más estrés.


Incluso el estudio encontró que los niveles de cortisol estaban más fuertemente sincronizados en parejas con antecedentes de agresión física y psicológica.

Dado que el cortisol desempeña un papel en el metabolismo y el funcionamiento del sistema inmunológico, los factores a nivel de pareja que causan un cortisol fuera de control, también pueden contribuir a la salud a largo plazo. Sabiendo que las parejas infelices pueden sincronizar su cortisol más fuertemente, nos da una idea hasta que punto los matrimonios conflictivos pueden ser perjudiciales para la salud.

En otro estudio, realizado por Robin Edelstein de la Universidad de Michigan, también se había hallado una sincronía de patrón opuesto en los niveles de testosterona durante el embarazo. Las muestras tomadas a padres y madres durante el período de gestación mostraron que aquellos padres cuyos niveles de testosterona estaban más correlacionados con el de la madre, tendían a ser más comprometidos y satisfechos con la paternidad después del parto.
El patrón opuesto se debe a que la testosterona femenina aumenta conforme avanza el embarazo, en cambio la del hombre va decayendo.

Aunque se haya encontrado que la sincronía del cortisol aparece en relaciones más conflictivas, en este caso, la testosterona más correlacionada predijo un mayor compromiso paterno. Esta diferencia se debe a la desigual función de estas hormonas: el cortisol desempeña un papel en el estrés y la testosterona en la reproducción.

Para terminar, recuerde que el estrés de su cónyuge también puede afectar su cuerpo, así que trabaje en cultivar la calma cuando su pareja se agite. Encontrar maneras saludables de combatir la tensión ayudará a mantener no sólo la relación, sino también sus hormonas en equilibrio.


Referencias:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20053034
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ajhb.22670/abstract



Fingir la muerte: el arte de desaparecer



fingir muerte

En julio de 1988, un asesor financiero norteamericano llamado Madison Rutherford, les dijo a sus amigos que se iba unos días a México. Pero no regresó, un desafortunado accidente automovilístico en una carretera acabó con su vida. El coche de alquiler golpeó de lleno y a toda velocidad contra un terraplén, se prendió fuego al instante. No quedaron más que algunos fragmentos de huesos. Pero debido a que había una fuerte póliza de seguro de vida de por medio, la empresa aseguradora comenzó a investigar.


El conocido antropólogo forense Bill Bass fue contratado para dicho trabajo. Años antes, Bass y un grupo de colegas habían hecho minuciosos estudios acerca de lo que sucede con los cuerpos en incendios devastadores.

En el piso del coche calcinado, el especialista encontró la parte superior de un cráneo y unos dientes. Pensó que algo no estaba bien, ya que el cráneo no debería estar en ese lugar. Además, el fuego parecía haber tomado una temperatura excesivamente alta para el incendio de un coche.

Incluso antes de que Bass obtuviera los registros dentales de Rutherford, vio que los dientes hallados eran inconsistentes con lo que cabría esperar de un acomodado varón de raza caucásica de 34 años, sino que eran más consistentes con los de un nativo mexicano.
La compañía de seguros contrató a un investigador privado, que encontró al "muerto" vivo y sin un solo rasguño. Ocurrió que Rutherford había robado un cadáver de un cementerio mexicano, lo había colocado en el coche para después estrellarlo e incendiarlo deliberadamente. Posteriormente había intentado cobrar la póliza, pero en su lugar, terminó en la cárcel.
Esta es una de las historias de un interesante libro de Elizabeth Greenwood "Jugar a morir: un viaje a través del fraude de la muerte".

Pero la realidad marca que no todo aquel que finge su muerte lo hace para cobrar una póliza. Es sorprendente lo que las personas dispuestas a esto hacen para tratar de borrar todo rastro de sí mismas y así vivir una vida diferente. Un paso importante para lograrlo es conseguir su propio certificado de defunción.

En el proceso de escribir el libro, Greenwood entrevistó a varios consultores privados que ayudan a "desaparecer" personas en Estados Unidos. Y descubrió que existe en ese país todo un ecosistema que brinda asistencia a individuos que deseen fingir su propia muerte, desde documentos hasta cadáveres.


¿Por qué fingir la propia muerte?

En muchos casos, las personas fingen su muerte para evitar la cárcel, para escapar de una deuda, de un acosador o de una relación tormentosa. En general, son los hombres los que más toman esta decisión.

También, simular la propia muerte podría ser un rechazo, una forma de huir, una manera de sortear el abismo entre quién eres y quién quieres ser.
Algo que ocurre ocasionalmente, es que algunas personas aprovechen escenarios confusos y de caos para desaparecer. Aparentemente, muchos individuos pensaron así el 11 de septiembre de 2001, cuando fueron derribadas las Torres Gemelas, ya que, aún hoy, el número de personas desaparecidas supera con creces el recuento de cuerpos. Incluso desaparecieron personas que, supuestamente, no estaban en Nueva York ese día.

Tampoco son pocas las figuras a las que la cultura popular les atribuye falsas muertes, Elvis Presley, Jim Morrison o Michael Jackson son algunos ejemplos.


Referencia:
https://www.publishersweekly.com/9781476739335



El padre interactúa de forma diferente con sus hijos e hijas


Una reciente investigación muestra que al interactuar con sus hijos pequeños, el comportamiento del padre refleja ciertos estereotipos de género.


padre hijo

¿A qué se debe que las mujeres tiendan a ser más empáticas que los hombres? ¿Existe algo en la fisiología femenina que produce la capacidad y voluntad de experimentar los sentimientos de otra persona? ¿O es la empatía un rasgo aprendido que fomentamos en las niñas y desalentamos a los niños? Un nuevo estudio que observó la forma en que los padres interactúan con sus hijos pequeños otorga cierta evidencia a este argumento.

La investigación reporta que los padres utilizan un lenguaje más vinculado con los logros durante sus interacciones con hijos varones, mientras que los papás de hijas usaban un lenguaje más relacionado con las emociones y el cuerpo. También encuentra que los padres "estaban más activamente comprometidos" con las hijas.


"Los padres están menos atentos a las necesidades emocionales de los hijos varones", dice Jennifer Mascaro de la Universidad de Emory, autora principal de la investigación. "Si el niño/a grita o pide por el papá, en general, los padres de hijas responden más rápido que los padres de hijos varones".

El estudio

El estudio, publicado en la revista "Behavioral Neuroscience", se valió de 52 padres (30 con niñas, 22 con niños pequeños). Los pequeños tenían un promedio de poco menos de dos años de edad. Durante tres días completos, cada papá llevó un dispositivo que registraba su voz mientras interactuaba con su hijo.

Las grabaciones revelaron que los padres participaban en más "juegos ásperos", tales como cosquillas o luchas, con los niños que con las niñas. Por otro lado, los padres de las niñas usaban más lenguaje emocional cuando hablaban con su hija.

Además, los padres de niñas participaban más en juegos como cantar o dibujar, y fueron significativamente más comprometidos y sensibles con sus hijas. Esto podría facilitar el desarrollo de una mayor empatía en las niñas.
Además, también quedaron al descubierto algunos patrones lingüísticos: Mientras que los padres de niños utilizaron más un lenguaje relacionado con el éxito como "ganar" u "orgullo", los padres de niñas utilizaban un lenguaje más analítico y también haciendo referencia al cuerpo como "pie", "estómago" o "barriga". Sobre este punto los autores alegan que se podría estar infundiendo una híper-consciencia del cuerpo antes de la pubertad, lo que podría conducir a problemas en la adolescencia y más allá.

En la segunda parte del estudio, los padres se sometieron a exploraciones cerebrales que midieron la actividad neuronal al observar varias imágenes de la cara de su hijo. Aquí, también, surgieron algunos patrones reveladores.

Los cerebros de los padres respondieron de manera diferente a las expresiones faciales emocionales de las hijas, en comparación con los hijos. Específicamente, los padres de niñas tenían una respuesta más robusta en las áreas de procesamiento visual a las expresiones faciales felices, probablemente reflejando una mayor atención a las caras felices de sus hijas.

Los investigadores especulan que estas disparidades en el comportamiento paterno pueden ser el resultado de que los padres responden a señales diferenciales, algunas de las cuales pueden estar muy influenciadas por diferencias biológicas entre los sexos.
Por ejemplo, es posible que los varones, después de haber estado expuestos a niveles más altos de testosterona fetal, induzcan a sus papás a jugar juegos más físicos. Es más, tales juegos enseñan inteligencia emocional a su manera, dado que muestra al niño que ciertas acciones físicas que serían vistas como amenazadoras o agresivas en un contexto, también pueden ser divertidas e inofensivas en otro.


Referencia:
http://www.apa.org/news/press/releases/2017/05/fathers-daughters.aspx



Influencia y proyección genética: lo que haces y lo que piensas puede cambiar quién eres


genética

Un asombroso descubrimiento acaba de ser divulgado recientemente en la revista 'Science'. A pesar del dogma aceptado de que todas las células de una persona tienen la misma codificación genética, resulta que esto no es cierto, especialmente en las neuronas. El ADN de cada célula nerviosa tiene cientos de mutaciones en los nucleótidos A-T, C-G, que constituyen el código genético de la neurona. Por lo tanto, no hay dos neuronas que sean iguales.


El estudio fue realizado por 18 equipos de investigación nucleados en el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. Esto se hizo como parte de una investigación sobre codificación genética neuronal. Se utilizó tejido cerebral postmortem tomado tanto de personas sanas como de individuos con enfermedades mentales.

Actualmente, los científicos no tienen una explicación clara de lo que causa tantas mutaciones. La posibilidad más obvia podría ser que dichas alteraciones ocurrieron como errores de transcripción durante la división celular. Pero hay un problema importante con esta explicación: no se sabe cuándo ocurrieron estas mutaciones.
A excepción de las células granulares en el hipocampo y el cerebelo, las neuronas generalmente no se dividen después de los primeros días posteriores al nacimiento. Por lo tanto, si la división celular es la causa de las mutaciones, se debe a lo que sucede durante el período post-natal temprano.

En cambio, si las mutaciones ocurren esporádicamente durante toda la vida, una causa probable podría ser el daño al ADN ocasionado por los radicales libres que se generan en el metabolismo. Las toxinas ambientales son otra causa posible. El punto es que los cambios en el ADN afectan al funcionamiento de la neurona y este cambio puede durar toda la vida.

Sabemos que las mutaciones pueden causar varias enfermedades cerebrales, incluidos tumores. Los equipos de investigación debían observar si las variantes genéticas predisponían a enfermedades psiquiátricas. Obviamente, la gran mayoría de la gente tiene estos diversos códigos genéticos en sus neuronas que no causan enfermedades. Pero, ¿pueden las mutaciones afectar las neuronas que participan en determinados circuitos cerebrales? ¿Cómo afectan estas mutaciones la forma en que razonamos, memorizamos o expresamos nuestras respuestas emocionales? Nadie lo sabe.

Hay un aspecto relacionado que no se considera en este contexto y es la probabilidad de que cada neurona difiera no sólo en su código genético, sino también en la manera que se expresan los genes. El nuevo campo de la epigenética ha revelado que las influencias ambientales, que van desde estilos de vida, toxinas o el uso de drogas, pueden afectar la expresión de los genes, incluso cuando no hay mutación. En el caso del cerebro, existe la clara posibilidad de que la vida mental de cada persona pueda afectar su expresión génica.

Hasta ahora, lo que hemos dicho sobre el cambio y la expresión de los genes, se refiere a individuos. Pero ¿qué pasa si algunas de estas mutaciones genéticas o efectos epigenéticos que se producen en las neuronas también se producen en espermatozoides y óvulos? Eso significaría que los rasgos adquiridos durante la vida de una persona podrían ser transmitidos a generaciones futuras.


Investigaciones recientes realizadas con ratones revelan que la expresión génica se modificó mediante la exposición de los animales a altas temperaturas, y el cambio genético se transmitió a través de óvulos y espermatozoides a los descendientes que no tenían exposición a altas temperaturas. Este cambio epigenético todavía estaba presente entre 5 y14 generaciones posteriores.

En la medida que las conclusiones de estos dos estudios pueden extrapolarse a los seres humanos, debemos considerar ahora la posibilidad de que las influencias personales de estilo de vida, ambientales y culturales, puedan propagarse a sucesivas generaciones. Las consecuencias de los ambientes dañinos y las opciones de estilo de vida pueden extenderse hasta el futuro, magnificando las consecuencias perjudiciales a través de múltiples generaciones.
Ahora debemos considerar que problemas de salud, comportamiento o culturales pueden surgir no sólo cuando las personas toman malas decisiones, sino que los efectos pueden propagarse a través de los genes a las generaciones futuras.


Referencia:
http://science.sciencemag.org/content/356/6336/eaal1641



Cuando lo que nos atrae de una pareja es lo mismo que nos hace romper la relación


Una de las cosas que más han estudiado los expertos en relaciones de pareja, es poder predecir lo que nos resultará atractivo de otra persona.
Pero en este mismo proceso, las investigaciones han hallado que, en muchos casos, lo que era inicialmente atractivo puede ser lo que haga fallar dicha relación. Los expertos llaman a esto "atracción fatal".


pareja relación

Esencialmente, la "atracción fatal" se produce cuando ocurre que el comportamiento o determinada característica específica de una persona, que en un principio le pareció relevante a su pareja, es el mismo comportamiento o característica que provoca el final de la relación.

Pongamos un ejemplo, imagine que a una chica le atrae Juan porque es espontáneo. En las primeras etapas de la relación, la espontaneidad de Juan puede parecer divertida y emocionante. Pero a medida que la relación progresa, la chica comienza a ver a su novio como impredecible, esto entonces puede convertirse en una causa de ruptura.


Lo que dice la investigación

Con el fin de comprender mejor esta situación, la socióloga y profesora de la Universidad de Pennsylvania, Diane Felmlee, realizó un estudio con 301 personas de ambos sexos que recientemente habían finalizado una relación de pareja. Lo que encontró fue que en 81 de esos casos, la ruptura se debía a la "atracción fatal". Además halló tres patrones comunes:

1.) Diversión: Este fue el proceso de "atracción fatal" más común. En dicha situación, las personas fueron inicialmente atraídas por alguien porque era "divertido". Pero ese mismo comportamiento se volvió problemático. Imagine ser atraído o atraída por alguien que siempre está haciendo bromas y raramente está serio. Esto puede parecer atractivo al principio, pero, con el tiempo, este comportamiento puede ser percibido como una falta de madurez.

2.) Dominador: Suele ocurrir que la gente se siente atraída por una pareja debido a que es una persona muy confiada y segura de si misma. Sin embargo, más adelante, la persona empieza a ver estos comportamientos como demasiado autoritarios y dictatoriales.

3.) Espontaneidad: Esta "atracción fatal" implica ser atraído o atraída por otra persona debido a determinadas características, como ser espontáneo o desenvuelto. Pero, más tarde, es probable que este mismo comportamiento se perciba como carente de previsibilidad o poco fiable. Es un ejemplo similar al de "Juan" que se describe más arriba.


¿Por qué ocurre este proceso?

Es sabido que la similitud es un predictor clave de la atracción (a pesar de que se diga, erróneamente, que los opuestos se atraen). Por lo tanto, una explicación para la atracción fatal es que determinado comportamiento o característica atractiva, con el tiempo, se torna una disimilitud en la relación. Y a los seres humanos no nos gusta la incertidumbre, esto se ve claramente cuando nos reunimos por primera vez con alguien, tratamos de averiguar lo más posible de esa persona y recién dejamos de hacer preguntas cuando encontramos que tenemos algo en común con dicho individuo, es decir, un área de similitud o un espacio de superposición.

Un ejemplo, considere cuando conoce a alguien que fue a la misma Universidad que su primo. Su inclinación natural es indagar: "mi primo también fue a esa Universidad, se llama Joaquín Pérez, ¿lo conoces?..." Si lo pensamos bien, sabemos que es muy lejana la posibilidad de que se conozcan, ya que pudieron asistir en épocas diferentes, además de que a una universidad asisten miles de estudiantes. Sin embargo, nos apegamos a la posibilidad de similitud.

La investigación de Felmlee revela que los individuos pueden ser atraídos por supuestas fortalezas de otra persona, y en algunos casos, hasta pueden ser conscientes de las fragilidades asociadas desde el principio, pero optan por ignorar o minimizar estas debilidades. Pero cuando la luna de miel ha terminado, y la atracción se vuelve menos intensa, estas características ya son difíciles de ignorar.


Referencia:
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0265407595122009



Sonambulismo: ¿Por qué el cerebro entra en ese estado?


Las investigaciones muestran que aproximadamente el 4% de las personas adultas han tenido experiencias de sonambulismo. De hecho, esta condición está en aumento, en parte debido al crecimiento en el uso de medicamentos para conciliar el sueño.


Sonambulismo

La mayoría de las veces, los episodios de sonambulismo son inofensivos, tomemos el ejemplo de Lee Hadwin, un londinense cuyo talento artístico parece aflorar en ese estado.
Pero a veces, por supuesto, es peligroso. Los sonámbulos están en un estado irracional durante el cual podrían dañarse a sí mismos o a otros. Algunos ejemplos extremos incluyen el caso de la adolescente inglesa que en 2009 cayó ocho metros por la ventana de su dormitorio, o el caso de Kenneth Parks en Toronto, quien en 1987 condujo 23 km en estado de sonambulismo y asesinó a su suegra. Parks cometió dicho crimen a pesar de tener una buena relación con la víctima y sin una motivación aparente.


¿Por qué algunas personas entran en este estado?

Ocurre que regiones primitivas del cerebro involucradas en las respuestas emocionales (en el sistema límbico) y en actividades motoras complejas (dentro de la corteza) permanecen en estados activos que son difíciles de distinguir de la vigilia. Dicha actividad se caracteriza por patrones de ondas alfa detectados durante grabaciones con electroencefalograma (EEG). Al mismo tiempo, las regiones de la corteza frontal y del hipocampo que controlan la racionalidad y la memoria permanecen en estado latente e incapaces de llevar a cabo sus funciones típicas, manifestando un patrón de onda delta visto durante el sueño clásico.


El sonambulismo es un estado en el cual el cerebro no cumple completamente la transición del sueño a la vigilia, esencialmente queda atrapado en un limbo sueño-vigilia en el cual el cerebro no ejerce su control normal sobre los sistemas límbico y motor. Por tanto, el comportamiento queda regulado por una especie de sistema de supervivencia, como el que se activa durante la “lucha o huida”.

¿Por qué el cerebro funciona de esa manera?

¿Por qué un cerebro puede caer en un estado que no representa ni la vigilia ni el sueño? El sueño reparador es necesario ¿no sería más beneficioso si el cerebro se volviera totalmente "comatoso" para alcanzar el tan esencial descanso?
Cuando uno considera a nuestros antepasados lejanos, las respuestas comienzan a tomar forma. Durante siglos, la seguridad de nuestros ancestros durante la noche estaba comprometida, durmiendo en lugares extremadamente peligrosos, una situación muy diferente a la actualidad donde la mayoría de la gente pernocta en espacios seguros.

Otras especies emplean estas estrategias también. A muchos nos habrá pasado de acercarnos a un animal dormido y que de de repente reaccione vertiginosamente. Como si estuviera preparado para una rápida acción. De hecho, muchos animales pueden mantener la actividad cerebral necesaria para sobrevivir durante el sueño. Por ejemplo, algunas especies de pájaros vuelan por días, incluso meses, y mantienen el vuelo durante el sueño, mientras viajan distancias extensas.


Este fenómeno se observa en los seres humanos también. En la primera noche en un nuevo ambiente, la investigación ha demostrado que un hemisferio de nuestro cerebro permanece más activo que el otro durante el sueño, esencialmente manteniendo un "modo vigilia", capaz de responder a sonidos desconocidos, potencialmente peligrosos.

Los científicos están de acuerdo en que la actividad en áreas relacionadas con los sistemas motor y límbico puede ocurrir durante el sueño. De hecho, estas áreas han demostrado tener bajos umbrales de activación. Esta característica es considerada como un rasgo adaptativo, una bendición para la supervivencia. Pero en el caso concreto del sonambulismo, este sistema es claramente disfuncional y hace que un desencadenante externo que normalmente produciría una pequeña excitación, inicie una singular estimulación en determinadas áreas en el cerebro.



¿Por qué una persona permanece en una relación de pareja insatisfactoria?


A pesar de no sentirse satisfecha con su pareja, mucha gente permanece en dicha relación, veamos que dicen algunas investigaciones.


pareja

La investigación puede ayudar a explicar la tendencia a iniciar y luego a mantener relaciones con parejas que no satisfacen nuestras necesidades. Incluso aunque dicho vínculo pueda implicar trato abusivo. Algunos estudios pueden aclararnos por qué permanecemos en dicho compromiso.


1.) ¿Podemos estar satisfechos con relaciones insatisfactorias?

En investigaciones recientes que exploraron las decisiones de mujeres sobre si permanecer o dejar una relación, el factor determinante más importante para permanecer era la satisfacción de la relación (Edwards, 2011). Si bien esto es más común en mujeres, también se puede observar en hombres. ¿Cómo podemos estar conformes con relaciones insatisfactorias? Algunos individuos, especialmente aquellos con baja autoestima o aquellos que se perciben como poco atractivos, tienen bajos "niveles de comparación". Su nivel de comparación se puede considerar como sus "criterios", o lo que espera recibir de una relación. Los individuos con bajos niveles de comparación no esperan muchos beneficios de dicho vínculo. Si usted tiene un nivel de comparación bajo, puede mantener una mala relación porque sus expectativas se están cumpliendo. Los individuos con baja autoestima son más propensos a involucrarse en relaciones de menor duración, y experimentan una mayor disminución de la autoestima cuando terminan sus relaciones (Luciano y Orth, 2017). Del mismo modo, las personas (de ambos sexos) que experimentaron abuso de niños, reportan más satisfacción con relaciones de menor calidad (Edwards, 2011).


2.) Un cambio en las prioridades

Uno de los factores que ayuda a mantener una relación son las "ilusiones positivas" sobre nuestra pareja. Se refiere al hecho de que tendemos a ver a nuestra pareja de manera más positiva, a veces de una forma poco realista (Morry, 2010). Tanto en las parejas homosexuales y heterosexuales, quienes ven a sus parejas de manera más positiva también reportan más satisfacción en la relación. ¿Cómo podemos ver a nuestros compañeros positivamente cuando estamos en una relación indeseable? La investigación muestra que valoramos las características positivas que nuestras parejas muestran más que otras particularidades (Fletcher, 2000). Por ejemplo, si nuestra pareja es generosa pero no muy reflexiva, podemos llegar a valorar la generosidad más que la reflexión en el curso de la relación. Cuando nuestras parejas revelan características negativas, podemos restar importancia a esas características y mejorar la significación de los rasgos positivos que nuestros compañeros poseen.


3.) Alternativas de baja calidad

Si usted está en una relación indeseable, podría considerar alternativas a dicha situación, pero si percibe alternativas de menor calidad, es más probable que se quede, incluso en una relación insatisfactoria. Investigaciones recientes muestran que percibir alternativas pobres aumenta la probabilidad de quedarse con una pareja indeseable y que, especialmente las mujeres con baja autoestima, perciben menos alternativas deseables a sus relaciones actuales (Edwards, 2011). De igual modo, el divorcio es más común en los países donde las mujeres logran mayor independencia económica, lo que sugiere que las mujeres tienen más probabilidades de divorciarse si tienen los medios económicos para vivir independientemente.


4.) Manipulación

Si su pareja es consciente de que usted desea dejar la relación, él o ella puede usar diferentes métodos de manipulación para forzarle a permanecer. La manipulación emocional, como el desprecio, la degradación, o incluso amenazas de violencia contra futuras parejas, puede ser usada para mantener la relación actual (Buss y Shackelford, 1997). Los hombres con menor autoestima, así como los hombres que son menos atractivos físicamente, son más propensos a usar la manipulación para evitar que sus parejas los abandonen (Buss y Shackelford, 1997). El abuso emocional o la intimidación con violencia física son fuertes disuasores para aquellos que buscan no ser abandonados por sus parejas. Las investigaciones sugieren que las mujeres que están psicológicamente angustiadas sienten que no tienen la capacidad de dejar a sus parejas (Edwards, 2011).


5.) Inversión

Otros obstáculos importantes para dejar una mala relación incluyen nuestras inversiones compartidas con nuestra pareja (Adams, 1965). Invirtiendo mucho tiempo en una relación o compartiendo inversiones, como un hogar o hijos, hace que las parejas tengan más probabilidades de permanecer juntas. Cuando ya hemos invertido demasiado tiempo, esfuerzo o recursos en una relación, muchos de nosotros continuamos esa inversión, incluso cuando puede que no sea lo mejor para nosotros; Estamos sesgados para continuar relaciones infelices una vez que hemos invertido en ellas. Estos autores también explican que al tomar decisiones de relación, a menudo nos basamos en las emociones más que en la deliberación racional.


6.) Amor

En cuanto al amor, los investigadores distinguen básicamente entre tres componentes diferentes: el componente cognitivo (pensamientos), el componente afectivo (sentimientos) y el componente conductual (acción). Con frecuencia estos componentes no están alineados entre sí. Por ejemplo, en el caso de una mala relación, los pensamientos pueden ser negativos, diciéndose que su pareja no es buena para usted, pero sus sentimientos pueden ser positivos. Podemos seguir amando a nuestros compañeros, aunque reconocemos conscientemente que estamos involucrados en malas relaciones. La investigación determina que es posible que coexistan fuertes sentimientos positivos y negativos hacia una pareja (Zayas, 2015).


Referencias:
Edwards 2011, http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0886260510369131
Luciano y Orth, 2017, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27379474
Morry 2010, http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00224540903365471
Fletcher 2000, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11138762
Buss y Shackelford 1997, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9107005
Adams 1965, http://www.sciepub.com/reference/3184
Zayas, https://pubpeer.com/publications/809425A1D7C2B9BC03A1C5BD7B6CEE



El cerebro se adapta a la vida moderna de una manera notable


Muchas veces hemos escuchado, por ejemplo, ante un hecho de violencia incalificable llevado a cabo por seres humanos, que poco o nada ha cambiado en el cerebro desde que el hombre abandonó las cavernas, es decir, que cognitivamente hablando seguimos siendo seres primitivos ataviados en ropas modernas.


cerebro

Si bien en determinados hechos nuestro "cerebro primitivo" puede ejercer influencia, la idea general de que los humanos son seres mal adaptados para la vida moderna es exagerada. Por ejemplo, hace 10 mil años el hombre experimentó cambios genéticos para desarrollar tolerancia a la lactosa, para de esa forma poder digerir la leche de vaca.
Asimismo, las poblaciones del norte de Europa evolucionaron hacia una piel más pálida debido a una luz solar menos intensa, ya que necesitaban menos melanina para protegerse del sol, esto produjo cambios genéticos para que sus cuerpos pudieran maximizar la producción de vitamina D (que producimos con la exposición al sol), que además, era muy deficiente en una dieta basada en cereales.

Sin embargo, estos casos de adaptación basados en genes no han sido tan comunes. Son las transformaciones de la biología cerebral en respuesta a condiciones ambientales cambiantes, las más impresionantes.


Domesticación de perros, pérdida de audición y ganancia de CI

Un cambio profundo en las vidas de nuestros antepasados fue la domesticación de perros para la caza, esto ayudó a detectar animales a gran distancia. Los perros tienen una audición fantásticamente sensible. Cuando fueron domesticados, hace unos 50 mil años, paralelamente, hubo una disminución en la capacidad auditiva humana. Tan sustanciales fueron esos cambios que permitió que áreas sensoriales del cerebro se encogieran lo suficiente como para que el cambio fuera visible en los cráneos de aquella época (2).

Experimentos con perros revelaron que si los animales son criados en entornos más cognitivamente estimulantes, su cerebro crecerá ligeramente. Fenómenos similares se aplican a los seres humanos: a medida que las economías se desarrollan y nuestros entornos físicos y sociales crecen y se hacen más complejos, las puntuaciones de CI aumentan, un fenómeno conocido como efecto Flynn.

Por ejemplo, el cerebro de un lector funciona muy diferente al cerebro de alguien que nunca aprendió a leer. Del mismo modo, aprender a tocar un instrumento musical altera la forma en que el control de los dedos está representado en la corteza motora. Una investigación ha demostrado que los taxistas de Londres, que deben dominar los itinerarios por las calles de esta gran ciudad, utilizan más energía en su amígdala.


Cada uno de estos fenómenos muestra que el cerebro se adapta a nuestras actividades rutinarias de manera admirable. Por supuesto, estos cambios cerebrales son sólo un aspecto de cómo nos ajustamos para encajar en la vida moderna.

Adaptaciones sociales

Entre muchos animales que son sociales, los machos experimentan un equilibrio entre la progenie y el cuidado parental. En el caso de las golondrinas, los machos físicamente atractivos (que poseen largas colas bifurcadas simétricas) dedican menos tiempo a cuidar a la descendencia y más tiempo a buscar nuevas parejas.

Entre los seres humanos, este equilibrio se desarrolla de muchas maneras diferentes. Para los estudiantes universitarios, hay una relación entre el tiempo dedicado a estudiar y el tiempo dedicado a la diversión.

En las últimas décadas, en particular los estudiantes varones, han hecho hincapié en la diversión por sobre el estudio, con la consecuente disminución de títulos universitarios, que ahora son muy inferiores a los de las mujeres.

Por supuesto, muchas explicaciones se han ofrecido debido a la baja en el rendimiento académico masculino, algunos científicos lo conectan con el comportamiento sexual. Es que esto podría deberse al gran aumento en las relaciones sexuales entre personas solteras, facilitado por el uso generalizado de anticonceptivos eficaces, entre otros factores.

La existencia de un gran número de mujeres solteras sexualmente activas significa que los hombres no tienen que casarse para disfrutar de una vida sexual satisfactoria, como había ocurrido en generaciones anteriores. Entonces, ¿por qué trabajar duro en desarrollar una carrera para hacerse deseable para el matrimonio, si ahora es posible atraer a parejas sexuales fácilmente?

Al mismo tiempo que el esfuerzo académico masculino está disminuyendo, el rendimiento femenino ha aumentado. Evidentemente, ellas ya no pueden confiar en los hombres para obtener ingresos. De esta forma, tanto mujeres como varones van ajustando su comportamiento, para adecuarse a los cambios adaptativos que se producen con el tiempo. Lo mismo ocurre con las sociedades.

Los seres humanos cambiamos adaptativamente para coincidir con el entorno social del momento, no hay duda de que lo hacemos. Por lo tanto, la repetida afirmación de que los humanos modernos son seres de las cavernas elegantemente vestidos, es equivocada.



Los hijos únicos tienden a ser más creativos pero menos sociables


Hasta ahora, pocos estudios se han centrado en como los diferentes entornos familiares influyen en el desarrollo estructural del cerebro del niño y si ciertos rasgos del comportamiento están influenciados por el hecho de ser hijo único o no.


hermanos

Existen algunas razones de sentido común para pensar que vivir sin hermanos podría tener consecuencias psicológicas significativas, después de todo, es probable que los hijos únicos reciban más atención de sus padres que los niños con hermanos. Además de la experiencia social que se deriva de compartir, jugar y competir con hermanos y hermanas.

Un reciente estudio para investigar esto, publicado en la revista "Brain Imaging and Behavior", fue realizado en China, donde el programa de planificación familiar de un solo hijo del gobierno ha llevado a que exista una enorme cantidad de hijos únicos. El profesor Junyi Yang (Universidad de Tongji, Shanghai) y un grupo de colegas escanearon los cerebros de cientos de estudiantes universitarios, aproximadamente la mitad de los cuales eran hijos únicos. Los investigadores pusieron a prueba ciertos atributos de los participantes, como su personalidad, creatividad e inteligencia.
En general, los hijos únicos superaron a los participantes con hermanos en creatividad, pero puntuaron más bajo en amabilidad y empatía, diferencias psicológicas que parecían coincidir con disparidades estructurales relevantes en sus cerebros.


La investigación

La prueba de creatividad (Test de Torrance) hizo a los participantes realizar distintos ejercicios, como inventar usos raros para cajas de cartón, mejorar el diseño de un elefante de juguete y pensar en las consecuencias de un escenario imaginario. La personalidad se evaluó utilizando un cuestionario bastante estándar. Y el escáner de imágenes cerebrales se utilizó para buscar diferencias en el volumen de materia gris en áreas específicas del cerebro que los investigadores pensaron que podrían ser relevantes sobre la base de investigaciones anteriores.

El desempeño superior de los hijos únicos en las tareas de creatividad se correlacionó con el hecho de tener, promedialmente, más materia gris en el giro supramarginal de sus cerebros, que los participantes con hermanos (incluso después de factorizar las diferencias de grupo en temas como ingresos familiares y educación de los padres). Esta es una región en el lóbulo parietal que está vinculada a la flexibilidad mental y la imaginación. También en este estudio se verificó (a través de todos los participantes) que el volumen de materia gris en esta región del cerebro está correlacionado con las puntuaciones de creatividad.
Los investigadores especularon que la superioridad en la creatividad de los hijos únicos puede estar relacionada con un mayor contacto con sus padres y, tal vez, con mayores expectativas por parte de éstos.

En cambio, los hijos únicos obtuvieron una puntuación más baja en amabilidad y empatía, rasgos especialmente asociados con el afecto y la preocupación por los demás. Esto parecía estar relacionado con el hecho de que tenían, en promedio, menos materia gris en la corteza prefrontal medial, una región en la parte frontal del cerebro que se sabe que está involucrada con el pensamiento sobre sí mismo en relación a los demás. Los investigadores especularon que esto podría explicarse debido a que los hijos únicos reciben más atención y elogios por parte de padres y otros miembros de la familia, y que además, tienen una cierta falta de práctica social, más frecuente en niños con hermanos.

Estos hallazgos pueden sugerir que el entorno familiar (en este caso, un niño sólo frente a un niño con al menos un hermano) puede desempeñar un papel importante en el desarrollo del comportamiento y la estructura cerebral de los individuos.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s11682-016-9530-9



10 situaciones en las que asumimos que los niños se portan mal, pero puede que no sea el caso


Cuando reconocemos los comportamientos complejos de los niños, como reacciones naturales a condiciones del entorno, a fases del desarrollo o a nuestras propias acciones, nos permitirá responder de manera proactiva y con más compasión.


niña pintando pared

Muchos de los llamados comportamientos "traviesos" son, en realidad, parte del normal desarrollo de la infancia. Aquí vemos diez posibles escenarios en los que podemos asumir que los niños están actuando en forma indisciplinada, pero que puede no ser así.


1.) Los niños no controlan bien sus los impulsos

Seguramente, alguna vez le dijo a su hijo: "¡No tires eso!" Y simplemente lo ha tirado. La investigación sugiere que las regiones cerebrales involucradas en el autocontrol no maduran completamente hasta el final de la adolescencia, lo que explica por qué el autocontrol no está desarrollado a esa edad. Una reciente encuesta reveló que muchos padres creen que los niños pueden hacer cosas en edades muy tempranas. Por ejemplo, el 56% de los padres considera que los niños menores de 3 años deben resistir el deseo de hacer algo que les está prohibido. Pero la realidad marca que la mayoría de los niños no dominan esta habilidad hasta los 3 años y medio. Recordar que los niños no siempre pueden manejar los impulsos porque sus cerebros no están completamente desarrollados.


2.) Falta de tiempo y sobreestimulación

El cumplimiento de horarios, la sobreestimulación y el agotamiento son características de la vida familiar moderna. En muchos casos, el estar "siempre apurado" o "no tener tiempo" es una particularidad de los padres actuales. Kim John Payne, experto en relaciones humanas, argumenta que los niños experimentan una "reacción de estrés acumulado" al estilo de vida agitado de los padres. Afirma que los niños necesitan toneladas de "tiempo de inactividad" para equilibrar el "su tiempo". Cuando los padres dejan de correr y generan un montón de tiempo "tranquilo" (situaciones de juego y descanso) el comportamiento de los niños tiende a mejorar notablemente.


3.) Condiciones básicas

¿Alguna vez has estado enfadado porque tienes hambre o molesto debido a la privación de sueño? Los niños pequeños también se ven afectados por las "condiciones básicas" de estar cansados, hambrientos, sedientos o enfermos. La capacidad de los niños para manejar las emociones disminuye considerablemente cuando están cansados. Muchos padres también notan un cambio brusco en el comportamiento de los niños aproximadamente una hora antes de las comidas, también cuando se despiertan por la noche, o si están sufriendo una enfermedad. Los niños no siempre pueden comunicarse o "ayudarse a sí mismos" como comer algo, beber agua, calmar un dolor o tomar una siesta como hacen los adultos.


4.) Expresión de sentimientos

Como adultos, nos han enseñado a domar y ocultar nuestras emociones fuertes, a menudo desplazándolas o tratar de distraernos de ellas. Los niños no pueden hacer eso todavía. Janet Lansbury, educadora de primera infancia, tiene una frase para cuando los niños muestran emociones en forma enérgica como gritar o llorar. Ella sugiere que los padres "dejen que los sentimientos se manifiesten" y no reaccionar o castigar a los niños cuando expresan sus emociones de esa manera.


5.) Necesidad de desarrollo de movimiento

"Siéntate", "deja de perseguir a tu hermano alrededor de la mesa", "deja de saltar en el sofá". Los niños tienen una gran necesidad de desarrollar mucho movimiento. Tienen una tremenda necesidad de pasar tiempo fuera, en los parques, montar triciclos, jugar, saltar y de hacer carreras alrededor de los muebles de la casa. En lugar de llamar a un niño "desobediente" cuando está actuando con mucha energía, puede ser mejor organizar una salida al patio o un paseo por el parque.


6.) Afán de independencia

Una discusión común entre padres e hijos es sobre la vestimenta, por ejemplo, que el niño quiere usar pantalones cortos cuando la madre le dice que la temperatura requiere usar pantalones largos. Los adultos deben saber que los niños (ya en edad preescolar) toman iniciativas y llevan a cabo sus propios planes. A pesar de que esto pueda resultar molesto, están haciendo exactamente lo que se supone que deben comenzar a hacer a esa edad: llevar a cabo sus propias ideas, tomar sus propias decisiones y comenzar a actuar como personas independientes.


7.) La otra cara de las fortalezas

Todos tenemos nuestros puntos fuertes, pero a veces, estas mismas fortalezas nos hacen tropezar. Por ejemplo, podemos ser muy intuitivos y sensibles pero esto puede hacer que absorbamos los estados de ánimo negativos de otras personas. Los niños son similares, ellos pueden ser cautelosos y seguros pero resistirse a nuevas actividades (negarse a ir a algún lugar), pueden ser obedientes pero pueden negarse a comer determinada comida. Los niños viven el momento, no son tan organizados (por ejemplo, cuando el piso de su dormitorio se cubre de juguetes a pesar del rezongo de los padres). Reconocer cuándo los comportamientos difíciles son la otra cara de sus fortalezas puede ayudarnos a reaccionar con más comprensión.


8.) Necesidad de juego

El niño quiere pintarle la cara con un bolígrafo, quiere que le persiga o coloca los zapatos de papá en lugar de los de la madre. Algunos de estos comportamientos son, en realidad, "ofrecimientos" para que usted juegue con ellos. Ellos se deleitan con la conexión que proviene de la risa compartida o de la novedad y la sorpresa. Jugar a menudo toma tiempo extra, y por lo tanto, a veces se interpone en los calendarios de los progenitores. Cuando los padres construyen un montón de tiempo de juego en el día, los niños no necesitan "mendigar" que sean atendidos y tienden a hacer menos "acciones" de este estilo.


9.) Reacción al estado de ánimo de los padres

Múltiples estudios de investigación sobre el contagio emocional han encontrado que sólo se necesitan segundos para que las emociones como el entusiasmo y la alegría, así como la tristeza, el miedo y la ira, pasen de persona a persona, y esto ocurre a menudo sin que nadie se dé cuenta. Los niños especialmente recogen el estado de ánimo de sus padres. Si los padres están estresados, angustiados o siempre al borde de la frustración, los niños absorben estos estados de ánimo, incluso a menudo los emulan.


10.) Respuesta a límites inconsistentes

En un paseo usted compra a su hijo alguna golosina. Al día siguiente su hijo le pide lo mismo y usted le responde, "No, que te va a quitar el hambre para la cena", y el niño grita y se queja. Una noche lees a tu hijo cinco cuentos, pero al siguiente insistes que sólo tienes tiempo para leer uno, y el niño pide por más. Cuando los padres son inconsistentes con los límites, esto naturalmente provoca la frustración del niño e invita a quejarse, llorar o gritar. Al igual que los adultos, los niños quieren (y necesitan) saber qué esperar. Cualquier esfuerzo para ser consistente con límites y rutinas mejorará apreciablemente el comportamiento de los niños.



El efecto que la cinta de correr ocasiona en nuestra percepción


Cualquier persona que haya caminado o corrido en una cinta, probablemente haya tenido una experiencia perceptiva extraña después de bajarse de la misma. Por un momento sentimos como que estamos avanzando más rápido de lo que realmente lo hacemos.


cinta correr

Dicha ilusión, que es especialmente llamativa para quienes utilizan por primera vez una cinta de correr, fue documentada científicamente en un artículo de 'Nature' hace 20 años. Desde entonces, los científicos han llegado a comprender mejor lo que está ocurriendo en nuestra visión y cerebro.

Esto tiene que ver con el desajuste en el flujo óptico: la velocidad a la que el mundo visual está pasando (que es cero cuando estamos haciendo ejercicio en una cinta) y la actividad locomotora, ya sea caminar o correr.


Esencialmente el cerebro tiene que realizar una recalibración perceptiva. Por lo general, cuando se camina normalmente, el mundo visual se mueve a un ritmo predecible que depende de nuestra velocidad. Pero en la cinta de correr esta relación se desacopla. En este caso, el cerebro se recalibra y ahora tiende a percibir que para experimentar un flujo óptico igual a cero hay que caminar o correr a cierta velocidad.

Una forma en que esto se puede manifestar es lo que hicieron unos investigadores de la Universidad de Virginia. Solicitaron a un grupo de estudiantes que corran unos 20 segundos en una cinta, posteriormente les vendaron los ojos y les pidieron que corran un par de minutos más. Por último, también con los ojos vendados, los bajaron de la cinta y les solicitaron que corrieran, pero sin moverse del lugar. El resultado fue que corrían hacia adelante sin darse cuenta. Es que la venda les impidió recalibrar de nuevo la nueva realidad y el cerebro siguió actuando como si tuviera que correr para permanecer inmóvil.

El estudio publicado en la revista "Psychonomic Bulletin" también aborda la cuestión de la medida que utiliza el cerebro para calibrar el movimiento con el flujo óptico. Digamos que usted está caminando a 5 kilómetros por hora en la cinta. El cerebro se recalibra, ahora está calculando que este acto de caminar da como resultado un flujo óptico igual a cero. Pero ¿Cómo mide esto el cerebro, por velocidad o por esfuerzo?


Un nuevo estudio

Los investigadores Jonathan Zadra y Dennis Proffitt, probaron esto pidiendo primero a 41 estudiantes que caminaran en el lugar con los ojos vendados durante veinte segundos, esto era para obtener un sentido básico de cuánto se movían hacia adelante involuntariamente con los ojos vendados. A continuación, se quitaron la venda de los ojos y pasaron diez minutos caminando a 5 km/hora en una cinta. La mitad de ellos hizo esto en una caminadora sin inclinación, la otra mitad caminó a la misma velocidad, pero en una cinta con una inclinación de diez grados. Finalmente, se bajaron, volvieron a colocarse la venda y probaron otros 20 segundos marchando en el lugar.

Ambos grupos de estudiantes mostraron una desviación en el flujo óptico después de estar en la cinta en comparación con caminar en el piso, pero los estudiantes que habían estado en la cinta inclinada mostraron significativamente más desvío. Esto sugiere que al recalibrarse los efectos del flujo óptico a cero en una caminadora, nuestro cerebro también tiene en cuenta la cantidad de esfuerzo. Si nuestro cerebro se hubiese basado sólo en la velocidad, entonces los dos grupos deberían haber mostrado la misma cantidad de desvío.

Un segundo estudio descartó la posibilidad de que pudiera haber alguna otra explicación más mecánica, por ejemplo, que el caminar inclinado afecte los músculos y las articulaciones de alguna manera, y esto afecte entonces la recalibración.
Todo el procedimiento se volvió a repetir, pero con los estudiantes llevando gafas de realidad virtual en la cinta de correr, para inducir el flujo óptico artificial (la pantalla mostraba las calles con igual inclinación a medida que caminaban). Ahora los efectos desaparecieron, tanto para los que habían estado en una cinta plana como los que estaban en una caminadora inclinada. Esto confirma que la mayor desviación mostrada por los que caminaron inclinado en el primer experimento, seguramente se deba a una recalibración del flujo óptico, teniendo en cuenta el mayor gasto energético.

La vida cotidiana está llena de efectos como este, que de repente nos empujan a reflexionar sobre el extraordinario trabajo inconsciente que nuestros cerebros hacen para ayudarnos a movernos con seguridad por el mundo físico.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.3758/s13423-016-1017-6



¿Por qué preferimos no saber si algo malo nos va a suceder?


Los humanos somos seres hambrientos por descubrir, y nada tiene más fascinación que el futuro. En otras épocas, buscábamos respuestas a través de la adivinación, en cambio ahora, la ciencia puede pronosticar eventos significativos de nuestras vidas, por ejemplo, la aparición de algunas enfermedades.


ignorar

Pero el hecho de que algunas personas prefieren no saber, incluso cuando dicha información es accesible y podría tener gran influencia en sus vidas, ha animado a los científicos a tratar de trazar los límites de nuestro afán por el conocimiento.


Un reciente estudio en 'Psychological Review' sugiere que es el miedo a lo que podríamos descubrir -y desear que nunca hubiéramos sabido- lo que a menudo nos lleva a ignorar deliberadamente el futuro.


La investigación

Gerd Gigerenzer, Director del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, y Rocío García-Retamero de la Universidad de Granada, investigaron muestras representativas a nivel nacional de personas de Alemania y España acerca de si estarían dispuestos a conocer la fecha o la causa de su muerte, o si su matrimonio terminaría en divorcio. Así como información relacionada con eventos futuros positivos, como saber el sexo de un hijo por nacer.


Mientras que las investigaciones anteriores con personas con mayor riesgo de enfermedades específicas señalaban índices de ignorancia deliberada entre el 10 y el 30%, las tasas aquí fueron mucho más altas. Cerca del 90% de los participantes dijeron que preferirían no saber sobre futuros eventos negativos (esto tendía a generalizar: una persona que no quería saber sobre un resultado negativo, por lo general decía que no quería saber nada acerca de otros eventos).
Las tasas de ignorancia deliberada también fueron altas para las situaciones positivas, pero más variables: por ejemplo, sólo un tercio de los participantes dijeron que no querían saber el sexo de su hijo, en comparación con tres cuartas partes que preferían no saber el resultado de un partido de fútbol que se estaba disputando. La ignorancia voluntaria es común, pero ¿qué es lo que la impulsa?


La sospecha de los autores del estudio es que se trata de un arrepentimiento anticipado: el miedo de la gente a arrepentirse de oír lo que va a suceder. Después de todo, no se puede "desconocer" un hecho no deseado.


Esto parece sorprendente, porque la información sobre un resultado inminente suele considerarse como más relevante. Como dato adicional, los investigadores también encontraron que los participantes que tenían pólizas de seguros (una medida de la vida real para intentar evadir incertidumbres futuras) también fueron más propensos a elegir la ignorancia deliberada para eventos posteriores.


Desde una perspectiva puramente racional, parece sorprendente que tantas personas se aparten de información potencialmente útil. Por ejemplo, saber el momento de nuestro fallecimiento futuro podría dar forma a cómo ahorrar para la vejez. Pero parece que muchos de nosotros preferimos la ignorancia, impulsada por el temor de lo que podríamos lamentar descubrir, algo que sería mejor desconocer.


Referencia:
http://psycnet.apa.org/journals/rev/124/2/179/



¿Por qué las personas inteligentes viven más tiempo?


La certeza de que las personas inteligentes tienden a ser más longevas está respaldada por abundante literatura científica, una de las más recientes indica que una diferencia de 15 puntos de CI (coeficiente intelectual) en la infancia o adolescencia, está vinculada a una diferencia en el riesgo de muerte del 24% en las décadas posteriores. Esta es una cifra bastante impresionante. Pero ¿cuáles son las causas?


jugando ajedrez

Un reciente estudio publicado en el 'International Journal of Epidemiology' intenta proporcionar nueva evidencia biológica para responder a esta pregunta. Pero primero, pensemos en las posibilidades. Sabemos que las personas con mayor CI tienden a ser más saludables, posiblemente porque comen mejor, se ejercitan más, son más capaces de entender un consejo de salud, tienen menos probabilidades de ser heridos en accidentes o violencia deliberada, y también porque tienden a tener mejores trabajos. Aquí, la flecha causal está apuntando desde el CI a la longevidad, es decir, los efectos de ser inteligente hacen que la persona viva más. Pero hay otras explicaciones: ¿qué pasa si tener un coeficiente intelectual más bajo es sólo un indicador de una condición de salud subyacente que es la causa real de la muerte prematura? ¿O qué pasa si los genes para tener un cuerpo más sano son los mismos genes que para tener un cerebro más saludable, y en la vía causal incide una tercera variable, es decir, la genética, tanto para el CI como para la longevidad?

Los autores del estudio, un grupo de genetistas de diversas universidades inglesas y norteamericanas, probaron esta última hipótesis, conocida como pleiotropía genética (la idea de que los mismos genes influyen en múltiples rasgos diferentes).
Ellos tomaron tres conjuntos de datos de gemelos, seleccionando en total 1312 parejas gemelas donde uno o ambos habían muerto. Luego correlacionaron las puntuaciones de CI con las duraciones de sus vidas, o esperanzas de vida para aquellos que todavía vivían.

Como se esperaba, los investigadores encontraron una correlación entre esperanza de vida y CI (r = 0,12). Es importante destacar que, comparando las correlaciones entre gemelos idénticos (que comparten todos sus genes) versus gemelos fraternales (que comparten aproximadamente la mitad), también fueron capaces de estimar la correlación genética, la superposición en los dos rasgos debido a que ambos han heredado los mismos genes. Ellos encontraron que, en general, el 95% de la correlación en el coeficiente intelectual y la longevidad se debió a la genética.

Entonces, ¿es esta una respuesta definitiva al debate sobre la conexión entre CI y mortalidad? ¿Esto demuestra que quizás la longevidad no se deba a factores cambiantes del estilo de vida, pero sí a algún tipo de "integridad genética" que subyace detrás de vidas más largas?


Pleiotropía biológica y mediada

La parte importante está en la frase "debido a la genética". En un artículo de la revista 'Nature Reviews Genetics', la genetista Nadia Solovieff y sus colegas describieron todos los posibles mecanismos causales que podrían hacer dos rasgos genéticamente correlacionados. Ellos hicieron una distinción crítica entre pleiotropía "biológica" y "mediada". La primera es la deducción "obvia", que los mismos genes causan tanto la inteligencia como la longevidad.
Pero la última posibilidad es que las variables sólo parecen estar genéticamente correlacionadas, porque los genes causan un factor, que luego provoca el otro. Es decir, si los genes causan inteligencia, y la inteligencia (a través de opciones de estilo de vida, etc.) causa una vida más larga, todavía veríamos la misma correlación genética, incluso si esos genes no tienen un efecto directo en la vida misma. Si es cierto, esto todavía sería pleiotropía: los genes vinculados a la inteligencia están teniendo un efecto indirecto en la longevidad. Sin embargo, como reconocen los autores en su artículo, esta interpretación de "pleiotropía" significaría que aún no tenemos evidencia concluyente para la idea genética de un "sistema integrado".

Entonces, ¿cómo discernir entre estas dos posibles explicaciones de correlación genética? En el trabajo, los autores sugieren estudiar a animales no humanos (para los cuales la literatura sobre la capacidad cognitiva está creciendo rápidamente) donde es posible controlar más fácilmente los factores de "estilo de vida", aislando así cualquier efecto directo potencial de los mismos genes, tanto para la inteligencia y la longevidad. Realmente, sin embargo, podríamos tener que esperar hasta que tengamos una larga lista de genes que están confiablemente ligados a la inteligencia humana. Si conociéramos un buen número de ellos, podríamos probar si también influyen en la salud y la duración de la vida, si lo hicieran, esto sería evidencia de verdadera pleiotropía biológica. Sabríamos entonces que el vínculo entre el CI y la esperanza de vida se reduce a que algunas personas simplemente ganan la lotería genética, más que a factores de estilo de vida que cualquiera de nosotros podría cambiar.


Referencias:
https://academic.oup.com/ije/article-lookup/doi/10.1093/ije/dyv112
http://www.nature.com/nrg/journal/v14/n7/abs/nrg3461.html