Sonambulismo: ¿Por qué el cerebro entra en ese estado?


Las investigaciones muestran que aproximadamente el 4% de las personas adultas han tenido experiencias de sonambulismo. De hecho, esta condición está en aumento, en parte debido al crecimiento en el uso de medicamentos para conciliar el sueño.


Sonambulismo

La mayoría de las veces, los episodios de sonambulismo son inofensivos, tomemos el ejemplo de Lee Hadwin, un londinense cuyo talento artístico parece aflorar en ese estado.
Pero a veces, por supuesto, es peligroso. Los sonámbulos están en un estado irracional durante el cual podrían dañarse a sí mismos o a otros. Algunos ejemplos extremos incluyen el caso de la adolescente inglesa que en 2009 cayó ocho metros por la ventana de su dormitorio, o el caso de Kenneth Parks en Toronto, quien en 1987 condujo 23 km en estado de sonambulismo y asesinó a su suegra. Parks cometió dicho crimen a pesar de tener una buena relación con la víctima y sin una motivación aparente.


¿Por qué algunas personas entran en este estado?

Ocurre que regiones primitivas del cerebro involucradas en las respuestas emocionales (en el sistema límbico) y en actividades motoras complejas (dentro de la corteza) permanecen en estados activos que son difíciles de distinguir de la vigilia. Dicha actividad se caracteriza por patrones de ondas alfa detectados durante grabaciones con electroencefalograma (EEG). Al mismo tiempo, las regiones de la corteza frontal y del hipocampo que controlan la racionalidad y la memoria permanecen en estado latente e incapaces de llevar a cabo sus funciones típicas, manifestando un patrón de onda delta visto durante el sueño clásico.


El sonambulismo es un estado en el cual el cerebro no cumple completamente la transición del sueño a la vigilia, esencialmente queda atrapado en un limbo sueño-vigilia en el cual el cerebro no ejerce su control normal sobre los sistemas límbico y motor. Por tanto, el comportamiento queda regulado por una especie de sistema de supervivencia, como el que se activa durante la “lucha o huida”.

¿Por qué el cerebro funciona de esa manera?

¿Por qué un cerebro puede caer en un estado que no representa ni la vigilia ni el sueño? El sueño reparador es necesario ¿no sería más beneficioso si el cerebro se volviera totalmente "comatoso" para alcanzar el tan esencial descanso?
Cuando uno considera a nuestros antepasados lejanos, las respuestas comienzan a tomar forma. Durante siglos, la seguridad de nuestros ancestros durante la noche estaba comprometida, durmiendo en lugares extremadamente peligrosos, una situación muy diferente a la actualidad donde la mayoría de la gente pernocta en espacios seguros.

Otras especies emplean estas estrategias también. A muchos nos habrá pasado de acercarnos a un animal dormido y que de de repente reaccione vertiginosamente. Como si estuviera preparado para una rápida acción. De hecho, muchos animales pueden mantener la actividad cerebral necesaria para sobrevivir durante el sueño. Por ejemplo, algunas especies de pájaros vuelan por días, incluso meses, y mantienen el vuelo durante el sueño, mientras viajan distancias extensas.


Este fenómeno se observa en los seres humanos también. En la primera noche en un nuevo ambiente, la investigación ha demostrado que un hemisferio de nuestro cerebro permanece más activo que el otro durante el sueño, esencialmente manteniendo un "modo vigilia", capaz de responder a sonidos desconocidos, potencialmente peligrosos.

Los científicos están de acuerdo en que la actividad en áreas relacionadas con los sistemas motor y límbico puede ocurrir durante el sueño. De hecho, estas áreas han demostrado tener bajos umbrales de activación. Esta característica es considerada como un rasgo adaptativo, una bendición para la supervivencia. Pero en el caso concreto del sonambulismo, este sistema es claramente disfuncional y hace que un desencadenante externo que normalmente produciría una pequeña excitación, inicie una singular estimulación en determinadas áreas en el cerebro.



¿Por qué una persona permanece en una relación de pareja insatisfactoria?


A pesar de no sentirse satisfecha con su pareja, mucha gente permanece en dicha relación, veamos que dicen algunas investigaciones.


pareja

La investigación puede ayudar a explicar la tendencia a iniciar y luego a mantener relaciones con parejas que no satisfacen nuestras necesidades. Incluso aunque dicho vínculo pueda implicar trato abusivo. Algunos estudios pueden aclararnos por qué permanecemos en dicho compromiso.


1.) ¿Podemos estar satisfechos con relaciones insatisfactorias?

En investigaciones recientes que exploraron las decisiones de mujeres sobre si permanecer o dejar una relación, el factor determinante más importante para permanecer era la satisfacción de la relación (Edwards, 2011). Si bien esto es más común en mujeres, también se puede observar en hombres. ¿Cómo podemos estar conformes con relaciones insatisfactorias? Algunos individuos, especialmente aquellos con baja autoestima o aquellos que se perciben como poco atractivos, tienen bajos "niveles de comparación". Su nivel de comparación se puede considerar como sus "criterios", o lo que espera recibir de una relación. Los individuos con bajos niveles de comparación no esperan muchos beneficios de dicho vínculo. Si usted tiene un nivel de comparación bajo, puede mantener una mala relación porque sus expectativas se están cumpliendo. Los individuos con baja autoestima son más propensos a involucrarse en relaciones de menor duración, y experimentan una mayor disminución de la autoestima cuando terminan sus relaciones (Luciano y Orth, 2017). Del mismo modo, las personas (de ambos sexos) que experimentaron abuso de niños, reportan más satisfacción con relaciones de menor calidad (Edwards, 2011).


2.) Un cambio en las prioridades

Uno de los factores que ayuda a mantener una relación son las "ilusiones positivas" sobre nuestra pareja. Se refiere al hecho de que tendemos a ver a nuestra pareja de manera más positiva, a veces de una forma poco realista (Morry, 2010). Tanto en las parejas homosexuales y heterosexuales, quienes ven a sus parejas de manera más positiva también reportan más satisfacción en la relación. ¿Cómo podemos ver a nuestros compañeros positivamente cuando estamos en una relación indeseable? La investigación muestra que valoramos las características positivas que nuestras parejas muestran más que otras particularidades (Fletcher, 2000). Por ejemplo, si nuestra pareja es generosa pero no muy reflexiva, podemos llegar a valorar la generosidad más que la reflexión en el curso de la relación. Cuando nuestras parejas revelan características negativas, podemos restar importancia a esas características y mejorar la significación de los rasgos positivos que nuestros compañeros poseen.


3.) Alternativas de baja calidad

Si usted está en una relación indeseable, podría considerar alternativas a dicha situación, pero si percibe alternativas de menor calidad, es más probable que se quede, incluso en una relación insatisfactoria. Investigaciones recientes muestran que percibir alternativas pobres aumenta la probabilidad de quedarse con una pareja indeseable y que, especialmente las mujeres con baja autoestima, perciben menos alternativas deseables a sus relaciones actuales (Edwards, 2011). De igual modo, el divorcio es más común en los países donde las mujeres logran mayor independencia económica, lo que sugiere que las mujeres tienen más probabilidades de divorciarse si tienen los medios económicos para vivir independientemente.


4.) Manipulación

Si su pareja es consciente de que usted desea dejar la relación, él o ella puede usar diferentes métodos de manipulación para forzarle a permanecer. La manipulación emocional, como el desprecio, la degradación, o incluso amenazas de violencia contra futuras parejas, puede ser usada para mantener la relación actual (Buss y Shackelford, 1997). Los hombres con menor autoestima, así como los hombres que son menos atractivos físicamente, son más propensos a usar la manipulación para evitar que sus parejas los abandonen (Buss y Shackelford, 1997). El abuso emocional o la intimidación con violencia física son fuertes disuasores para aquellos que buscan no ser abandonados por sus parejas. Las investigaciones sugieren que las mujeres que están psicológicamente angustiadas sienten que no tienen la capacidad de dejar a sus parejas (Edwards, 2011).


5.) Inversión

Otros obstáculos importantes para dejar una mala relación incluyen nuestras inversiones compartidas con nuestra pareja (Adams, 1965). Invirtiendo mucho tiempo en una relación o compartiendo inversiones, como un hogar o hijos, hace que las parejas tengan más probabilidades de permanecer juntas. Cuando ya hemos invertido demasiado tiempo, esfuerzo o recursos en una relación, muchos de nosotros continuamos esa inversión, incluso cuando puede que no sea lo mejor para nosotros; Estamos sesgados para continuar relaciones infelices una vez que hemos invertido en ellas. Estos autores también explican que al tomar decisiones de relación, a menudo nos basamos en las emociones más que en la deliberación racional.


6.) Amor

En cuanto al amor, los investigadores distinguen básicamente entre tres componentes diferentes: el componente cognitivo (pensamientos), el componente afectivo (sentimientos) y el componente conductual (acción). Con frecuencia estos componentes no están alineados entre sí. Por ejemplo, en el caso de una mala relación, los pensamientos pueden ser negativos, diciéndose que su pareja no es buena para usted, pero sus sentimientos pueden ser positivos. Podemos seguir amando a nuestros compañeros, aunque reconocemos conscientemente que estamos involucrados en malas relaciones. La investigación determina que es posible que coexistan fuertes sentimientos positivos y negativos hacia una pareja (Zayas, 2015).


Referencias:
Edwards 2011, http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0886260510369131
Luciano y Orth, 2017, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27379474
Morry 2010, http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00224540903365471
Fletcher 2000, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11138762
Buss y Shackelford 1997, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9107005
Adams 1965, http://www.sciepub.com/reference/3184
Zayas, https://pubpeer.com/publications/809425A1D7C2B9BC03A1C5BD7B6CEE



El cerebro se adapta a la vida moderna de una manera notable


Muchas veces hemos escuchado, por ejemplo, ante un hecho de violencia incalificable llevado a cabo por seres humanos, que poco o nada ha cambiado en el cerebro desde que el hombre abandonó las cavernas, es decir, que cognitivamente hablando seguimos siendo seres primitivos ataviados en ropas modernas.


cerebro

Si bien en determinados hechos nuestro "cerebro primitivo" puede ejercer influencia, la idea general de que los humanos son seres mal adaptados para la vida moderna es exagerada. Por ejemplo, hace 10 mil años el hombre experimentó cambios genéticos para desarrollar tolerancia a la lactosa, para de esa forma poder digerir la leche de vaca.
Asimismo, las poblaciones del norte de Europa evolucionaron hacia una piel más pálida debido a una luz solar menos intensa, ya que necesitaban menos melanina para protegerse del sol, esto produjo cambios genéticos para que sus cuerpos pudieran maximizar la producción de vitamina D (que producimos con la exposición al sol), que además, era muy deficiente en una dieta basada en cereales.

Sin embargo, estos casos de adaptación basados en genes no han sido tan comunes. Son las transformaciones de la biología cerebral en respuesta a condiciones ambientales cambiantes, las más impresionantes.


Domesticación de perros, pérdida de audición y ganancia de CI

Un cambio profundo en las vidas de nuestros antepasados fue la domesticación de perros para la caza, esto ayudó a detectar animales a gran distancia. Los perros tienen una audición fantásticamente sensible. Cuando fueron domesticados, hace unos 50 mil años, paralelamente, hubo una disminución en la capacidad auditiva humana. Tan sustanciales fueron esos cambios que permitió que áreas sensoriales del cerebro se encogieran lo suficiente como para que el cambio fuera visible en los cráneos de aquella época (2).

Experimentos con perros revelaron que si los animales son criados en entornos más cognitivamente estimulantes, su cerebro crecerá ligeramente. Fenómenos similares se aplican a los seres humanos: a medida que las economías se desarrollan y nuestros entornos físicos y sociales crecen y se hacen más complejos, las puntuaciones de CI aumentan, un fenómeno conocido como efecto Flynn.

Por ejemplo, el cerebro de un lector funciona muy diferente al cerebro de alguien que nunca aprendió a leer. Del mismo modo, aprender a tocar un instrumento musical altera la forma en que el control de los dedos está representado en la corteza motora. Una investigación ha demostrado que los taxistas de Londres, que deben dominar los itinerarios por las calles de esta gran ciudad, utilizan más energía en su amígdala.


Cada uno de estos fenómenos muestra que el cerebro se adapta a nuestras actividades rutinarias de manera admirable. Por supuesto, estos cambios cerebrales son sólo un aspecto de cómo nos ajustamos para encajar en la vida moderna.

Adaptaciones sociales

Entre muchos animales que son sociales, los machos experimentan un equilibrio entre la progenie y el cuidado parental. En el caso de las golondrinas, los machos físicamente atractivos (que poseen largas colas bifurcadas simétricas) dedican menos tiempo a cuidar a la descendencia y más tiempo a buscar nuevas parejas.

Entre los seres humanos, este equilibrio se desarrolla de muchas maneras diferentes. Para los estudiantes universitarios, hay una relación entre el tiempo dedicado a estudiar y el tiempo dedicado a la diversión.

En las últimas décadas, en particular los estudiantes varones, han hecho hincapié en la diversión por sobre el estudio, con la consecuente disminución de títulos universitarios, que ahora son muy inferiores a los de las mujeres.

Por supuesto, muchas explicaciones se han ofrecido debido a la baja en el rendimiento académico masculino, algunos científicos lo conectan con el comportamiento sexual. Es que esto podría deberse al gran aumento en las relaciones sexuales entre personas solteras, facilitado por el uso generalizado de anticonceptivos eficaces, entre otros factores.

La existencia de un gran número de mujeres solteras sexualmente activas significa que los hombres no tienen que casarse para disfrutar de una vida sexual satisfactoria, como había ocurrido en generaciones anteriores. Entonces, ¿por qué trabajar duro en desarrollar una carrera para hacerse deseable para el matrimonio, si ahora es posible atraer a parejas sexuales fácilmente?

Al mismo tiempo que el esfuerzo académico masculino está disminuyendo, el rendimiento femenino ha aumentado. Evidentemente, ellas ya no pueden confiar en los hombres para obtener ingresos. De esta forma, tanto mujeres como varones van ajustando su comportamiento, para adecuarse a los cambios adaptativos que se producen con el tiempo. Lo mismo ocurre con las sociedades.

Los seres humanos cambiamos adaptativamente para coincidir con el entorno social del momento, no hay duda de que lo hacemos. Por lo tanto, la repetida afirmación de que los humanos modernos son seres de las cavernas elegantemente vestidos, es equivocada.



Los hijos únicos tienden a ser más creativos pero menos sociables


Hasta ahora, pocos estudios se han centrado en como los diferentes entornos familiares influyen en el desarrollo estructural del cerebro del niño y si ciertos rasgos del comportamiento están influenciados por el hecho de ser hijo único o no.


hermanos

Existen algunas razones de sentido común para pensar que vivir sin hermanos podría tener consecuencias psicológicas significativas, después de todo, es probable que los hijos únicos reciban más atención de sus padres que los niños con hermanos. Además de la experiencia social que se deriva de compartir, jugar y competir con hermanos y hermanas.

Un reciente estudio para investigar esto, publicado en la revista "Brain Imaging and Behavior", fue realizado en China, donde el programa de planificación familiar de un solo hijo del gobierno ha llevado a que exista una enorme cantidad de hijos únicos. El profesor Junyi Yang (Universidad de Tongji, Shanghai) y un grupo de colegas escanearon los cerebros de cientos de estudiantes universitarios, aproximadamente la mitad de los cuales eran hijos únicos. Los investigadores pusieron a prueba ciertos atributos de los participantes, como su personalidad, creatividad e inteligencia.
En general, los hijos únicos superaron a los participantes con hermanos en creatividad, pero puntuaron más bajo en amabilidad y empatía, diferencias psicológicas que parecían coincidir con disparidades estructurales relevantes en sus cerebros.


La investigación

La prueba de creatividad (Test de Torrance) hizo a los participantes realizar distintos ejercicios, como inventar usos raros para cajas de cartón, mejorar el diseño de un elefante de juguete y pensar en las consecuencias de un escenario imaginario. La personalidad se evaluó utilizando un cuestionario bastante estándar. Y el escáner de imágenes cerebrales se utilizó para buscar diferencias en el volumen de materia gris en áreas específicas del cerebro que los investigadores pensaron que podrían ser relevantes sobre la base de investigaciones anteriores.

El desempeño superior de los hijos únicos en las tareas de creatividad se correlacionó con el hecho de tener, promedialmente, más materia gris en el giro supramarginal de sus cerebros, que los participantes con hermanos (incluso después de factorizar las diferencias de grupo en temas como ingresos familiares y educación de los padres). Esta es una región en el lóbulo parietal que está vinculada a la flexibilidad mental y la imaginación. También en este estudio se verificó (a través de todos los participantes) que el volumen de materia gris en esta región del cerebro está correlacionado con las puntuaciones de creatividad.
Los investigadores especularon que la superioridad en la creatividad de los hijos únicos puede estar relacionada con un mayor contacto con sus padres y, tal vez, con mayores expectativas por parte de éstos.

En cambio, los hijos únicos obtuvieron una puntuación más baja en amabilidad y empatía, rasgos especialmente asociados con el afecto y la preocupación por los demás. Esto parecía estar relacionado con el hecho de que tenían, en promedio, menos materia gris en la corteza prefrontal medial, una región en la parte frontal del cerebro que se sabe que está involucrada con el pensamiento sobre sí mismo en relación a los demás. Los investigadores especularon que esto podría explicarse debido a que los hijos únicos reciben más atención y elogios por parte de padres y otros miembros de la familia, y que además, tienen una cierta falta de práctica social, más frecuente en niños con hermanos.

Estos hallazgos pueden sugerir que el entorno familiar (en este caso, un niño sólo frente a un niño con al menos un hermano) puede desempeñar un papel importante en el desarrollo del comportamiento y la estructura cerebral de los individuos.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s11682-016-9530-9



10 situaciones en las que asumimos que los niños se portan mal, pero puede que no sea el caso


Cuando reconocemos los comportamientos complejos de los niños, como reacciones naturales a condiciones del entorno, a fases del desarrollo o a nuestras propias acciones, nos permitirá responder de manera proactiva y con más compasión.


niña pintando pared

Muchos de los llamados comportamientos "traviesos" son, en realidad, parte del normal desarrollo de la infancia. Aquí vemos diez posibles escenarios en los que podemos asumir que los niños están actuando en forma indisciplinada, pero que puede no ser así.


1.) Los niños no controlan bien sus los impulsos

Seguramente, alguna vez le dijo a su hijo: "¡No tires eso!" Y simplemente lo ha tirado. La investigación sugiere que las regiones cerebrales involucradas en el autocontrol no maduran completamente hasta el final de la adolescencia, lo que explica por qué el autocontrol no está desarrollado a esa edad. Una reciente encuesta reveló que muchos padres creen que los niños pueden hacer cosas en edades muy tempranas. Por ejemplo, el 56% de los padres considera que los niños menores de 3 años deben resistir el deseo de hacer algo que les está prohibido. Pero la realidad marca que la mayoría de los niños no dominan esta habilidad hasta los 3 años y medio. Recordar que los niños no siempre pueden manejar los impulsos porque sus cerebros no están completamente desarrollados.


2.) Falta de tiempo y sobreestimulación

El cumplimiento de horarios, la sobreestimulación y el agotamiento son características de la vida familiar moderna. En muchos casos, el estar "siempre apurado" o "no tener tiempo" es una particularidad de los padres actuales. Kim John Payne, experto en relaciones humanas, argumenta que los niños experimentan una "reacción de estrés acumulado" al estilo de vida agitado de los padres. Afirma que los niños necesitan toneladas de "tiempo de inactividad" para equilibrar el "su tiempo". Cuando los padres dejan de correr y generan un montón de tiempo "tranquilo" (situaciones de juego y descanso) el comportamiento de los niños tiende a mejorar notablemente.


3.) Condiciones básicas

¿Alguna vez has estado enfadado porque tienes hambre o molesto debido a la privación de sueño? Los niños pequeños también se ven afectados por las "condiciones básicas" de estar cansados, hambrientos, sedientos o enfermos. La capacidad de los niños para manejar las emociones disminuye considerablemente cuando están cansados. Muchos padres también notan un cambio brusco en el comportamiento de los niños aproximadamente una hora antes de las comidas, también cuando se despiertan por la noche, o si están sufriendo una enfermedad. Los niños no siempre pueden comunicarse o "ayudarse a sí mismos" como comer algo, beber agua, calmar un dolor o tomar una siesta como hacen los adultos.


4.) Expresión de sentimientos

Como adultos, nos han enseñado a domar y ocultar nuestras emociones fuertes, a menudo desplazándolas o tratar de distraernos de ellas. Los niños no pueden hacer eso todavía. Janet Lansbury, educadora de primera infancia, tiene una frase para cuando los niños muestran emociones en forma enérgica como gritar o llorar. Ella sugiere que los padres "dejen que los sentimientos se manifiesten" y no reaccionar o castigar a los niños cuando expresan sus emociones de esa manera.


5.) Necesidad de desarrollo de movimiento

"Siéntate", "deja de perseguir a tu hermano alrededor de la mesa", "deja de saltar en el sofá". Los niños tienen una gran necesidad de desarrollar mucho movimiento. Tienen una tremenda necesidad de pasar tiempo fuera, en los parques, montar triciclos, jugar, saltar y de hacer carreras alrededor de los muebles de la casa. En lugar de llamar a un niño "desobediente" cuando está actuando con mucha energía, puede ser mejor organizar una salida al patio o un paseo por el parque.


6.) Afán de independencia

Una discusión común entre padres e hijos es sobre la vestimenta, por ejemplo, que el niño quiere usar pantalones cortos cuando la madre le dice que la temperatura requiere usar pantalones largos. Los adultos deben saber que los niños (ya en edad preescolar) toman iniciativas y llevan a cabo sus propios planes. A pesar de que esto pueda resultar molesto, están haciendo exactamente lo que se supone que deben comenzar a hacer a esa edad: llevar a cabo sus propias ideas, tomar sus propias decisiones y comenzar a actuar como personas independientes.


7.) La otra cara de las fortalezas

Todos tenemos nuestros puntos fuertes, pero a veces, estas mismas fortalezas nos hacen tropezar. Por ejemplo, podemos ser muy intuitivos y sensibles pero esto puede hacer que absorbamos los estados de ánimo negativos de otras personas. Los niños son similares, ellos pueden ser cautelosos y seguros pero resistirse a nuevas actividades (negarse a ir a algún lugar), pueden ser obedientes pero pueden negarse a comer determinada comida. Los niños viven el momento, no son tan organizados (por ejemplo, cuando el piso de su dormitorio se cubre de juguetes a pesar del rezongo de los padres). Reconocer cuándo los comportamientos difíciles son la otra cara de sus fortalezas puede ayudarnos a reaccionar con más comprensión.


8.) Necesidad de juego

El niño quiere pintarle la cara con un bolígrafo, quiere que le persiga o coloca los zapatos de papá en lugar de los de la madre. Algunos de estos comportamientos son, en realidad, "ofrecimientos" para que usted juegue con ellos. Ellos se deleitan con la conexión que proviene de la risa compartida o de la novedad y la sorpresa. Jugar a menudo toma tiempo extra, y por lo tanto, a veces se interpone en los calendarios de los progenitores. Cuando los padres construyen un montón de tiempo de juego en el día, los niños no necesitan "mendigar" que sean atendidos y tienden a hacer menos "acciones" de este estilo.


9.) Reacción al estado de ánimo de los padres

Múltiples estudios de investigación sobre el contagio emocional han encontrado que sólo se necesitan segundos para que las emociones como el entusiasmo y la alegría, así como la tristeza, el miedo y la ira, pasen de persona a persona, y esto ocurre a menudo sin que nadie se dé cuenta. Los niños especialmente recogen el estado de ánimo de sus padres. Si los padres están estresados, angustiados o siempre al borde de la frustración, los niños absorben estos estados de ánimo, incluso a menudo los emulan.


10.) Respuesta a límites inconsistentes

En un paseo usted compra a su hijo alguna golosina. Al día siguiente su hijo le pide lo mismo y usted le responde, "No, que te va a quitar el hambre para la cena", y el niño grita y se queja. Una noche lees a tu hijo cinco cuentos, pero al siguiente insistes que sólo tienes tiempo para leer uno, y el niño pide por más. Cuando los padres son inconsistentes con los límites, esto naturalmente provoca la frustración del niño e invita a quejarse, llorar o gritar. Al igual que los adultos, los niños quieren (y necesitan) saber qué esperar. Cualquier esfuerzo para ser consistente con límites y rutinas mejorará apreciablemente el comportamiento de los niños.



El efecto que la cinta de correr ocasiona en nuestra percepción


Cualquier persona que haya caminado o corrido en una cinta, probablemente haya tenido una experiencia perceptiva extraña después de bajarse de la misma. Por un momento sentimos como que estamos avanzando más rápido de lo que realmente lo hacemos.


cinta correr

Dicha ilusión, que es especialmente llamativa para quienes utilizan por primera vez una cinta de correr, fue documentada científicamente en un artículo de 'Nature' hace 20 años. Desde entonces, los científicos han llegado a comprender mejor lo que está ocurriendo en nuestra visión y cerebro.

Esto tiene que ver con el desajuste en el flujo óptico: la velocidad a la que el mundo visual está pasando (que es cero cuando estamos haciendo ejercicio en una cinta) y la actividad locomotora, ya sea caminar o correr.


Esencialmente el cerebro tiene que realizar una recalibración perceptiva. Por lo general, cuando se camina normalmente, el mundo visual se mueve a un ritmo predecible que depende de nuestra velocidad. Pero en la cinta de correr esta relación se desacopla. En este caso, el cerebro se recalibra y ahora tiende a percibir que para experimentar un flujo óptico igual a cero hay que caminar o correr a cierta velocidad.

Una forma en que esto se puede manifestar es lo que hicieron unos investigadores de la Universidad de Virginia. Solicitaron a un grupo de estudiantes que corran unos 20 segundos en una cinta, posteriormente les vendaron los ojos y les pidieron que corran un par de minutos más. Por último, también con los ojos vendados, los bajaron de la cinta y les solicitaron que corrieran, pero sin moverse del lugar. El resultado fue que corrían hacia adelante sin darse cuenta. Es que la venda les impidió recalibrar de nuevo la nueva realidad y el cerebro siguió actuando como si tuviera que correr para permanecer inmóvil.

El estudio publicado en la revista "Psychonomic Bulletin" también aborda la cuestión de la medida que utiliza el cerebro para calibrar el movimiento con el flujo óptico. Digamos que usted está caminando a 5 kilómetros por hora en la cinta. El cerebro se recalibra, ahora está calculando que este acto de caminar da como resultado un flujo óptico igual a cero. Pero ¿Cómo mide esto el cerebro, por velocidad o por esfuerzo?


Un nuevo estudio

Los investigadores Jonathan Zadra y Dennis Proffitt, probaron esto pidiendo primero a 41 estudiantes que caminaran en el lugar con los ojos vendados durante veinte segundos, esto era para obtener un sentido básico de cuánto se movían hacia adelante involuntariamente con los ojos vendados. A continuación, se quitaron la venda de los ojos y pasaron diez minutos caminando a 5 km/hora en una cinta. La mitad de ellos hizo esto en una caminadora sin inclinación, la otra mitad caminó a la misma velocidad, pero en una cinta con una inclinación de diez grados. Finalmente, se bajaron, volvieron a colocarse la venda y probaron otros 20 segundos marchando en el lugar.

Ambos grupos de estudiantes mostraron una desviación en el flujo óptico después de estar en la cinta en comparación con caminar en el piso, pero los estudiantes que habían estado en la cinta inclinada mostraron significativamente más desvío. Esto sugiere que al recalibrarse los efectos del flujo óptico a cero en una caminadora, nuestro cerebro también tiene en cuenta la cantidad de esfuerzo. Si nuestro cerebro se hubiese basado sólo en la velocidad, entonces los dos grupos deberían haber mostrado la misma cantidad de desvío.

Un segundo estudio descartó la posibilidad de que pudiera haber alguna otra explicación más mecánica, por ejemplo, que el caminar inclinado afecte los músculos y las articulaciones de alguna manera, y esto afecte entonces la recalibración.
Todo el procedimiento se volvió a repetir, pero con los estudiantes llevando gafas de realidad virtual en la cinta de correr, para inducir el flujo óptico artificial (la pantalla mostraba las calles con igual inclinación a medida que caminaban). Ahora los efectos desaparecieron, tanto para los que habían estado en una cinta plana como los que estaban en una caminadora inclinada. Esto confirma que la mayor desviación mostrada por los que caminaron inclinado en el primer experimento, seguramente se deba a una recalibración del flujo óptico, teniendo en cuenta el mayor gasto energético.

La vida cotidiana está llena de efectos como este, que de repente nos empujan a reflexionar sobre el extraordinario trabajo inconsciente que nuestros cerebros hacen para ayudarnos a movernos con seguridad por el mundo físico.


Referencia:
https://link.springer.com/article/10.3758/s13423-016-1017-6